Los integrantes de la segunda caravana cruzan el río Suchiate
Los integrantes de la segunda caravana cruzan el río Suchiate - REUTERS

México repele otra caravana en su frontera con Guatemala

Un inmigrante fallece en un enfrentamiento violento con la Policía del país azteca

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

A pedrada limpia y palos. Así trataron de entrar en México unos 2.000 centroamericanos que conforman una segunda caravana de inmigrantes que llegó ayer a Tecún Umán, ciudad guatemalteca fronteriza con México. Una gran parte de los integrantes del grupo, sobre todo hombres jóvenes y adultos, rompieron primero la barrera policial formada por una treintena de antidisturbios guatemaltecos en Tecún Umán. Tras derribar las vallas de seguridad y lanzar diversos objetos contra los agentes -escombros, botellas y material urbano-, consiguieron avanzar hasta el puente sobre el río Suchiate para llegar al lado de la frontera mexicana, donde fueron repelidos por la Policía federal en su intento de penetrar en el país azteca de forma irregular.

Los centroamericanos lograron derribar una verja de unos tres metros para colarse en México. Sin embargo, los policías federales consiguieron que el grupo retrocediera. Durante el enfrentamiento, uno de los inmigrantes que habían derribado la barrera falleció tras el impacto de una pelota de goma en la frente, de acuerdo con un informe de los bomberos de Guatemala. Unas 20 personas fueron atendidas ante las numerosas lesiones que se produjeron durante el choque.

«Violentamente grupos de personas intentaron entrar en territorio nacional por la frontera sur», dijo Alfonso Navarrete, secretario de Gobernación de México, equivalente en España al ministro del Interior, durante un mensaje en el que criticó que los inmigrantes rompieran la verja de entrada al país y lanzaron petardos, botellas y piedras. Asimismo, aseguró que la Policía mexicana no portaba ningún tipo de armas, incluidas bolas de goma, declaraciones contradictorias con el parte emitido desde Guatemala.

Se trata de la segunda caravana de inmigrantes que en menos de diez días intenta cruzar la frontera Tecún Umán-Ciudad Hidalgo de manera violenta. El pasado día 19, hasta 7.000 inmigrantes intentaron entrar irregularmente en México tras superar a los efectivos guatemaltecos. Entonces, las autoridades mexicanas consiguieron también evitar la avalancha de personas. Sin embargo, la acción policial cayó en saco roto después de que el numeroso grupo optará por cruzar a nado o en balsas el Suchiate el sábado 20 y el domingo 21 de octubre, una maniobra con la que burlaron a los agentes fronterizos. Desde hace una semana, la «Caminata del Migrante», como se llama la caravana, ha recorrido todo el estado de Chiapas -300 kilómetros- hasta llegar al municipio de San Pedro Tapanatepec, en Oaxaca.

No obstante, diversas ONG estiman que esta caravana se ha reducido en número y ahora ronda las 4.000 personas. El grupo es extremadamente diverso. Uno de cada cuatro integrantes son niños, calcula Save the Children. Hay familias, madres solteras y hombres jóvenes, por lo que cada colectivo avanza a diferente velocidad. Los más atrevidos se han subido al techo de los vagones de la «Bestia», la red de trenes que permite recorrer de manera rápida los casi 2.000 kilómetros que faltan hasta Reynosa, el punto fronterizo con EE.UU. más cercano.

Una tercera en marcha

Más de 1.000 centroamericanos de esta primera caravana han solicitado asilo de refugiado en México, dado que el país ha ofrecido visas de trabajo temporales a los que desistan de seguir al norte. La estrategia del Gobierno de Enrique Peña Nieto consiste en debilitar la caravana al ir reduciendo su número de integrantes para que no gocen de la gran cobertura mediática que recibe, sin necesidad de dar porrazos.

Mientras, una tercera caravana se ha puesto se ha puesto en marcha desde El Salvador, con unos 300 integrantes que esperan atravesar Guatemala para llegar a México y, desde allí, a EE.UU.

Cada año 500.000 centroamericanos entran en México para intentar cruzar a EE.UU., de acuerdo con Médicos Sin Fronteras (MSF). Suelen hacerlo en grupos pequeños que pueden ser detenidos por agentes migratorios o asaltados por los criminales, lo que hace que la ruta peligrosa. De hecho, siete de cada diez sufren violencia en su paso por México, según MSF. El creciente fenómeno de las caravanas persigue que, al viajar en grupo, la travesía sea segura.