Un grupo durante las protestas del viernes en París
Un grupo durante las protestas del viernes en París - AFP

Macron teme la convergencia de funcionarios y profesiones liberales contra su reforma de las pensiones

El viernes pasado, los funcionarios del servicios público de transportes paralizaron y bloquearon París

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron teme que esté creciendo de manera alarmante la contestación y resistencia contra su proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones, con un rosario de manifestaciones nacionales de todos los sindicatos, los funcionarios y una veintena de profesiones liberales «unidas» en el rechazo frontal.

El viernes pasado, los funcionarios del servicios público de transportes paralizaron y bloquearon París, de manera intermitente, durante todo el día, anunciando nuevas movilizaciones.

Este lunes, el colectivo SOS Retraites (SOS Pensiones) ha convocado una jornada de huelgas y manifestaciones, en las que participarán los abogados y una veintena de profesiones liberales.

Quizá sea sintomático que unos profesionales tradicionalmente partidarios del «orden», como son los abogados, hayan decidido organizar y encabezar las protestas de SOS Pensiones.

El próximo sábado, día 21, el sindicato Fuerza Obrera (FO), uno de los tres más importantes de Francia, ha convocado una jornada nacional de protestas. Cuatro días más tarde, el miércoles día 25, será la CGT (Confederación general de trabajadores, sindicato histórico, quizá el más influyente), ha convocado su propia jornada de huelga y manifestaciones.

A lo largo del otoño están previstas nuevas jornadas de protesta contra el proyecto macroniano. El matutino conservador Le Figaro abre su portada de este lunes con este titular, a toda página: «Macron teme la convergencia de todas las profesiones y sindicatos contrarios a su reforma».

¿Qué tienen en común los sindicatos del transporte público, los abogados, las enfermeras, los médicos y una veintena profesiones liberales..? Todos, del sector público y el sector privado, se oponen y rechazan la fusión de los 42 modelos nacionales de pensiones y jubilaciones.

Funcionarios y profesionales liberales temen perder los privilegios, reales o presumidos, de sus sistemas de pensiones, muy particulares. Y reclaman la retirada pura y simple de la medida «faro» del proyecto macroniano: sustituir los 42 modelos de pensiones por un nuevo sistema único.

Las primeras manifestaciones de este mes de septiembre solo son las primeras escaramuzas de una «guerra» previsiblemente larga de incierto final.