El líder del M5E, Luigi Di Maio, y el de la Liga Norte, Matteo Salvini
El líder del M5E, Luigi Di Maio, y el de la Liga Norte, Matteo Salvini - EFE

Italia ya tiene primer ministro: «Giuseppe Conte es prácticamente un desconocido»

El presidente de la República ha ratificado este mismo miércoles por la tarde al profesor de Derecho para el cargo

MADRIDActualizado:

Cuando el agudo guionista y escritor italiano Ennio Flaiano se refirió a la situación política de su país como algo grave, pero no serio, captó en una frase la esencia de la actitud que sus conciudadanos suelen adoptar ante la vida pública. Giuseppe Conte, elegido como nuevo primer ministro por el presidente Sergio Mattarella, ha sido propuesto para el cargo por Matteo Salvini, líder de la formación de extrema derecha Liga Norte, y por Luigi Di Maio, del antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E). El M5E nació hace años por iniciativa de un cómico, Beppe Grillo, para acaparar el descontento de una sociedad agotada por la corrupción y la crisis. No es el único elemento de comicidad en una nación que parece esgrimir el humor como arma contra los problemas que la carcomen. Hace años, en 2013, la elección a la jefatura de Estado dejó una anécdota divertida: los electores propusieron los nombres de la actriz Sophia Loren o del actor porno Rocco Siffredi para ostentar el puesto. También apareció el de Valeria Marini, la exesposa de Silvio Berlusconi.

Berlusconi, un antiguo cantante de cruceros reciclado en empresario, ascendió a la primera línea de la política italiana tras la crisis que hizo saltar por los aires a los grandes partidos tradicionales. Los casos de corrupción se llevaron por delante a la Democracia Cristiana y al Partido Socialista, y la caída de la Unión Soviética hizo lo propio con el Partido Comunista Italiano. «Il cavaliere» se elevó sobre esas ruinas y su partido, Forza Italia, de centro derecha, gestionó el país hasta noviembre de 2011, cuando dimitió del cargo. Al año siguiente, el mandatario fue condenado a cuatro años de cárcel, y a su declive público, azuzado por escándalos como el «caso Ruby», se unió el personal, con una operación de corazón que sacó a la luz su debilidad física. En los últimos comicios, los celebrados en febrero, su formación tuvo que conformarse con un 14% de los votos o, lo que es lo mismo, con la irrelevancia. Las cosas tampoco fueron mucho mejor para el Partido Democrático, de centro izquierda, y para su candidato, Matteo Renzi, el frenético exalcalde de Florencia, que obtuvo un modesto 18,7%. En ese contexto, la victoria fue para la extrema derecha de la Liga Norte y para los antisistema del M5E. Ambos, que se tiraron los trastos a la cabeza las semanas posteriores a las elecciones, han logrado pactar un programa de gobierno de última hora —programa de 57 páginas, que entre sus medidas más llamativas incluye un subsidio para el desempleo de 780 euros o la expulsión de 500.000 inmigrantes ilegales— y proponer de forma conjunta a un candidato a primer ministro, el profesor de Derecho Giuseppe Conte.

Nuevo panorama político

«Creo que al Movimiento 5 Estrellas no lo podemos encuadrar en el eje clásico izquierda-derecha. El propio nombre lo dice: es un movimiento que se ha servido de las nuevas tecnologías, y las políticas que tiene interés en llevar a cabo tienen más que ver con las preocupaciones del día a día de los italianos», explica Salvador Llaudes, analista del Real Instituto Elcano. «Si miramos al ámbito económico, su posición es más de centro izquierda. Si miramos a los temas relativos a la inmigración irregular, su enfoque es más duro que el de la izquierda», añade. En cuanto a la Liga, el especialista señala: «En los últimos años, se ha posicionado como un actor clave en el sistema de partidos. Antes, la Liga se consideraba más como un partido regional». La aparición de Matteo Salvini supuso un punto de inflexión para la historia de la formación: «Lo que ha hecho Salvini es tratar de convertirlo en la formación hegemónica del centro derecha, aunque su planteamiento a veces sea de extrema derecha. Lo ha conseguido con el descrédito de los grandes partidos, con una gran crítica a las élites y a la corrupción».

«El problema con el programa es cuáles van a ser las prioridades, es muy amplio y ambicioso», explica Luca Bisaschi, un joven italiano de 27 años que trabaja como consultor en Economía Aplicada y Políticas Públicas. «Tendrán que hacer una lista y poner primero unas reformas u otras. Ahí es donde pueden aparecer los primeros problemas, el primer punto de falta de acuerdo», señala, sobre las posibles diferencias que pueden deteriorar la alianza entre el M5E y la Liga. Precisamente, recuerda, la elección de Conte como candidato a primer ministro se hizo con el propósito de evitar las disensiones, de que una formación se sinitiese ganadora y perdedora la otra. «Fue sorprendente —añade—, porque los dos partidos siempre han hecho una campaña bastante fuerte contra la tecnocracia, contra los profesores, por no tener contacto con la realidad». Además, «hay que decir que Conte es prácticamente un desconocido».

El profesor, confirmado el pasado lunes como la opción elegida por la Liga y el M5E, ha sido designado por el jefe de Estado, Sergio Matarella, para el puesto. Conte posee una carrera brillante pero un poco deslucida después de que este martes el diario «The New York Times» publicara una información escandalosa: al parecer, su estancia académcia en la New York University, de la que farda en su currículum de 19 páginas, es falsa.