Desfile militar ayer en Teherán para conmemorar la guerra contra Irak
Desfile militar ayer en Teherán para conmemorar la guerra contra Irak - AFP

Irán reitera que las fuerzas de EE.UU. deben irse del Golfo

Teherán y Riad se disponen para un «choque de trenes» en la Asamblea de la ONU

Mikel Ayestaran
Corresponsal en JesuralénActualizado:

Irán se prepara para convertirse en uno de los grandes protagonistas de la Asamblea General de Naciones Unidas en un momento marcado por el aumento de tensión en el Golfo. Hasán Rohani anunció que «vamos a Nueva York con el eslogan de ‘Una coalición por la esperanza’ y la ‘Iniciativa de paz de Ormuz’. Vamos a proponer un plan en Naciones Unidas que se basa en el hecho de que Irán, con la ayuda de los países de la región, puede garantizar la seguridad en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz». Una respuesta directa al anuncio de Estados Unidos de enviar refuerzos militares a la zona para apoyar a Arabia Saudí tras el reciente ataque sufrido en dos plantas petrolíferas del norte del país, una acción que ha tenido un efecto global por el incremento del precio del petróleo. Donald Trump pretende crear una nueva fuerza internacional para proteger la navegación en el Golfo, una estrategia que, según Rohani, «puede causar problemas. Si realmente quieren seguridad en nuestra región, tienen que irse de ella».

Este plan de paz iraní, del cual no se hicieron públicos detalles, se conocerá en el mismo escenario en el que los saudíes intentarán mostrar al mundo pruebas concluyentes sobre el papel jugado por Irán en los ataques contra sus plantas petroleras. El ministro de Exteriores del reino, Adel al Jubeir, declaró a la cadena CNN que «responsabilizamos a Irán porque estos misiles y drones que fueron lanzados contra Arabia Saudí fueron fabricados y entregados por Irán» y advirtió que «lanzar un ataque desde su propio territorio, si ese fuera el caso, nos pondría en una categoría diferente. Sería considerado un acto de guerra».

La navegación en el Golfo es clave para la economía mundial porque por aquí sale cada día más del 30 por ciento de la producción mundial. Antes de los ataques sufridos por las instalaciones saudíes, seis súper petroleros fueron atacados durante el verano y hasta ahora no se ha podido aclarar la autoría de unos ataques de los que iraníes y saudíes se acusan mutuamente. Otro buque, el británico Stena Impero, permanece retenido por las autoridades de la República Islámica desde el 19 de julio bajo la acusación de «no respeto» del código marítimo internacional. Los medios locales especulan con su inminente liberación.