Los ingleses prefieren perder Escocia que Gibraltar con el Brexit, según un diario escocés

De los más de 1.000 participantes casi un 40% confirmó que perder el Peñón era inconcebible, por delante del 35% que pensaba lo mismo de la otra opción

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Una encuesta publicada por The National, uno de los diarios escoceses de cabecera del independentismo, asegura que los ciudadanos ingleses prefieren mantener Gibraltar a Escocia si uno de los escenarios posibles durante el Brexit fuera elegir entre ambas regiones e Irlanda del Norte.

Los encuestadores planteaban esta remota cuestión tanto a partidarios de la salida de Reino Unido de la UE como a los que no la apoyan. De los más de 1.000 participantes casi un 40% confirmó que perder Gibraltar era inconcebible, por delante del 35% que pensaba lo mismo de Escocia. Los restantes, se inclinaron por mantener como prioridad Irlanda del Norte.

El sondeo, realizado solo en Inglaterra, fue encargada por una plataforma independentista Wings Over Scotland. En la muestra aseguran que antes de preguntar por esta cuestión se interrogó a los entrevistados si habían votado a favor del brexit o en contra.

Según los organizadores de esta encuesta «los ingleses prefieren los 34,000 ciudadanos de Gibraltar antes que los 7,2 millones personas que viven en Escocia e Irlanda del Norte». Además, critica a aquellos que dieron su voto a la causa del brexit «todos ellos entregarían cualquiera de las tres para reducir la cantidad de inmigrantes que llegan al Reino Unido y “arruinan” la economía».

Todo cuando, en los últimos meses, la presidenta escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon ha vuelto a poner en marcha la maquinaria independentista y ha vuelto a reclamar de nuevo llevar a cabo un segundo referéndum de independencia cuando el proceso de salida de la UE termine.

En el choque frontal que mantiene desde hace años con Westminster, el Parlamento escocés liderado por el Partido Nacionalista de Escocia, rechazó esta semana mediante una votación dar su consentimiento a la aprobación en el país de la ley del Brexit. Esto es, la creación de la legislación británica que establecerá las bases sobre el estatus del Reino Unido una vez se retire de la Unión Europea y que se está votando por fases en el Parlamento británico. Aunque el voto carece de legitimidad, esto supone otro enfrentamiento más entre ambos gobiernos y otro desafío más a Theresa May.