Una mujer, junto a su hijo en una sala de neurocirujía en el hospital infantil «Dr. JM de los Rios», en Caracas
Una mujer, junto a su hijo en una sala de neurocirujía en el hospital infantil «Dr. JM de los Rios», en Caracas - Afp

Huelga indefinida de enfermeras en los hospitales de Caracas

Este lunes arranca también un paro de dos días en las universidades en protesta por los bajos salarios

Corresponsal en CaracasActualizado:

La salud y la educación universitaria en Venezuela convocaron un paro laboral. El primer sector es con carácter indefinido y el segundo es por dos días, que puede ser el comienzo de una huelga general y nacional que arrinconaría al régimen de Nicolás Maduro tras más de un mes de haber sido reelegido en su cargo.

Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras de Venezuela, fue la primera al convocar el paro gremial sanitario en Caracas de sus 19 hospitales públicos, llamando a que todos los sectores profesionales y gremiales del país se sumen a la causa.

El motivo es protestar lo poco que decretó Maduro la semana pasada como incremento del salario mínimo del 103% (5.196.000 bolívares igual a 1,57 dólares al cambio de 3.300.000 en el paralelo) para los funcionarios civiles de la administración pública, cuando para la tropa de soldados y suboficiales de sargento y cabo el incremento fue de 2.400 % (17.000.000 bolívares igual a 5,15 dólares).

El sector universitario también se suma a la protesta de los bajos salarios que ha motivado la deserción del 60% de los estudiantes y profesores de las 45 universidades nacionales, engrosando las filas de la diáspora venezolana de casi cuatro millones de técnicos y profesionales que han emigrado en masa en los últimos años.

La presidente del gremio de enfermeras considera que Maduro se ha burlado con los trabajadores de la salud al aumentarles solo el 103%. «Maduro está divorciado con la realidad del país que vive una hiperinflación galopante de 13.000%, según el FMI, desde hace 10 meses».

También le dio a Maduro un ultimátum: «Si no nos ajusta el salario, entonces vamos a renunciar de manera colectiva o masiva».

En Venezuela hay un total de 300 hospitales públicos y 241 dependen del Ministerio de Salud, el resto está vinculado al Seguro Social y Sanidad Militar. El servicio es gratuito, pero los pacientes deben llevar todos los insumos médicos. Ningún centro se ha salvado de la crisis hospitalaria.

Deterioro de los hospitales

Las graves aristas del deterioro progresivo de los centros públicos siguen siendo la infraestructura, en mayor grado la escasez de medicamentos, insumos y equipos médicos, inseguridad hospitalaria, déficit de recursos humanos y el deterioro de los sistemas eléctricos, ascensores y aire acondicionado, esto último es vital en quirófanos y terapia intensiva.

La gremialista Contreras señala que con Maduro «seguimos trabajando con las uñas. Muchas veces pagamos de nuestro bolsillo las inyectadoras porque no hay en los hospitales. No tenemos material médico quirúrgico para trabajar. Y el personal paramédico ha emigrado al exterior».

El político Andrés Velásquez, de la Causa R, integrante de la alianza opositora MUD, califica la crisis de «tragedia social agravada y continuada». Dice que el país requiere de soluciones urgentes para atender la emergencia de hambre y de salud. «Los servicios públicos han colapsado. Maduro no puede seguir gobernando, sólo puede arruinar. Es necesario convocar un gran paro nacional contra la tragedia que nos agobia».

Este es apenas el comienzo del conflicto laboral. El régimen de Maduro debe enfrentar la crisis y tiene pocos chances de reemplazar al paro de las enfermeras en los hospitales, por lo que el impacto sería serio y grave para los venezolanos, que ya de por si sufren los embates del 90% de desabastecimiento de medicinas y material médico.