HORIZONTELo que está hoy en juego en Colombia

Gustavo Petro ha manifestado abiertamente su sintonía con lo que representaba Hugo Chávez

Ramón Pérez-Maura
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Es mucho lo que Colombia se juega en las elecciones presidenciales de hoy. De un lado la continuidad del santismo que trajo una paz rechazada por la población y de otro quienes se impusieron en el plebiscito del 2 de octubre de 2016. El santismo está repartido en varias candidaturas. De una parte quien fue su vicepresidente, ministro del Interior y ministro de vivienda, Germán Vargas Lleras quien, para que no haya duda, encabeza la candidatura de «Mejor Vargas Lleras» con el apoyo de la Unidad Nacional, que integra a la mayoría de los partidos que a lo largo de los últimos ocho años se han beneficiado de la «mermelada» distribuida por el Gobierno; está también Humberto de la Calle, candidato del Partido Liberal, que fue el negociador jefe del acuerdo en La Habana y que es el peor situado en las encuestas; Sergio Fajardo, candidato de Coalición Colombia, que se presenta como el candidato del centro, pero que siempre estuvo alineado con la izquierda más radical y cuenta con el respaldo del Polo Democrático, izquierdismo puro. Finalmente, el favorito entre todos ellos es Gustavo Petro, el candidato de Colombia Humana, que es el principal beneficiado de la desmovilización de las FARC y que puede llevar a Colombia por la senda del populismo que hemos visto en otros lares latinoamericanos. Petro fue guerrillero del M19 y ha manifestado abiertamente su sintonía con lo que representaba Hugo Chávez.

Frente a las opciones santistas está únicamente la candidatura del Centro Democrático que intenta capitalizar los seis millones de colombianos que rechazaron el acuerdo de paz y la indignación que ha generado a muchos colombianos el que el presidente Santos ignorase la voluntad popular manifestada en las urnas en un plebiscito convocado por él para tener un reconocimiento personal. El resultado es bien sabido.

Las últimas encuestas sitúan a Duque por debajo del 40 por ciento y a Petro en torno al 25. Eso podría dificultar una victoria de Duque en segunda vuelta dado el rechazo que sigue teniendo entre una parte relevante de la población el gran mentor político de Duque: Álvaro Uribe. Pero la realidad es que las encuestas en Colombia se equivocan todavía más que en el resto del mundo. Antes del plebiscito de 2016 ni una sola se aproximo al resultado final. Nadie anticipó la victoria del «No». Antes de la consulta del pasado 11 de marzo en la que hubo primarias para elegir a Duque por la derecha y Petro por la izquierda, los sondeos otorgaban a Duque un 9 por ciento y a su alternativa y hoy su candidata a la Vicepresidencia de la República y 6 por ciento. A Petro le daban un 25 por ciento. Ese día la consulta de la derecha sumo seis millones de votos y la consulta de la izquierda no llegó a dos. Como a la fuerza ahorcan, en horas 24 el resultado de los sondeos eran radicalmente distintos.

Creo que hoy puede haber sorpresas en Colombia. Desconozco cuál será el resultado, pero apuesto a que no será el que anticipan los sondeos de opinión.

Ramón Pérez-MauraRamón Pérez-MauraArticulista de OpiniónRamón Pérez-Maura