El Gobierno confirma la fecha de la votación ante las evasivas de May a confirmarlo

Que la Cámara de los Comunes dé el visto bueno al pacto parece una tarea imposible para May

Corresponsal en LondresActualizado:

Tuvo que ser el portavoz de la propia Theresa May quien acallase los rumores sobre un posible aplazamiento de la votación del acuerdo del brexit en el Parlamento. Todo después de que la primera ministra británica evitase en varias ocasiones contestar, en una entrevista en la radio BBC4, a si estaba abierta a esta posibilidad para tratar de ganar tiempo y así recabar más apoyos para su plan.

Algo que necesita urgentemente si quiere aprobarlo. Por ahora, que la Cámara de los Comunes dé el visto bueno al pacto parece una tarea imposible para una May que continúa tratando de convencer tanto a los suyos como a la oposición de que su acuerdo es la única opción posible.

En esa entrevista, la «premier» confirmó, además, que persisten los contactos con sus compañeros conservadores para tratar de hacer cambiar de bando a los más de 100 diputados «tories» que ya han confirmado que votarán en contra del texto.

Para evitar una rebelión y disuadirles, la primera ministra desveló que analiza dar más decisión al Parlamento y que sea la cámara la que elija cual es el paso a dar sobre esa «salvaguarda» para la frontera de Irlanda que tantos quebraderos de cabeza le ha dado hasta ahora. May pretende que sean los propios diputados los que escojan si una vez acabado el periodo de transición, hasta diciembre de 2020, prefieren apostar por esa clausula o por el contrario prorrogar esa etapa, donde se quedarían las cosas tal y como están ahora, más años.

«Reconozco que existe inquietud así que estoy hablando con ellos (parlamentarios) sobre cómo podría el Parlamento tener un mayor papel para meternos o salir de la salvaguarda», aseguró una May que volvía, como viene haciendo en las últimas semanas, a amenazar y advertir con que no hay «plan b» a su acuerdo. O la apoyan o se arriesgan a salir abruptamente de la UE o a que no haya ningún tipo de Brexit.

Mientras, continuaba un día más el debate en el Parlamento donde se sigue visualizando ese amplio rechazo que tiene el plan de May. El ministro de Economía británico Philip Hammond, el más leal a la «premier», fue el último en defenderlo ante la cámara. Hammond considera que este «cumple con el mandato del referéndum» a la vez que «mantiene vínculos» beneficiosos para la economía. Además, tachaba de «ilusorio» el pensamiento que mantienen aún muchos diputados de que se pueda volver a renegociar con Bruselas.