La expresidenta argentina Cristina Fernández, saluda a su salida de los tribunales tras declarar ante un juez el pasado martes
La expresidenta argentina Cristina Fernández, saluda a su salida de los tribunales tras declarar ante un juez el pasado martes - EFE

Los gobernadores peronistas rechazan suprimir los fueros de Cristina Fernández

Miguel Angel Pichetto defendió su posición porque, «en el proceso penal, la libertad, fundamentalmente en la etapa de instrucción, es un derecho»

Actualizado:

La expresidenta, Cristina Fernández, todavía puede dormir en alguna de sus casas sin temor a que la detengan. El bloque peronista en el Senado, donde tiene mayoría, no está dispuesto a suspenderle sus fueros aunque hubiera una doble resolución judicial en su contra. El jefe del bloque, Miguel Angel Pichetto defendió su posición porque, «en el proceso penal, la libertad, fundamentalmente en la etapa de instrucción, es un derecho».

Tras su procesamiento y petición de detención como jefa de una organización ilícita, la actual senadora, está atada la decisión de sus colegas. Hasta ahora, estos la protegían con el argumento de que la decisión, en primera instancia, era insuficiente para privarla de libertad. Claudio Bonadío, el juez federal que ya sufrió la negativa en una causa anterior al pedir su desafuero, decidió en ésta, de los sobornos a empresarios a cambio de adjudicaciones de obras públicas durante su gobierno, buscar una ratificación de la Cámara Federal (que se pronunciará en un par de meses) para lograr su objetivo. Pero los senadores, de momento, no están dispuestos a entregar a una de los suyos y ahora, exigen una sentencia firme para entregar a la justicia a la viuda de Néstor Kirchner.

«Yo expreso la voz y la palabra de los gobernadores del peronismo que hablan conmigo», declaró Pichetto. «Expreso, -continuó- la voz de los senadores que comparten que esta es la posición que tiene que tener el Senado… Es una pena anticipada», insistió en alusión a la prisión preventiva.

En Argentina los aforados están sometidos a procesos judiciales y tienen la obligación de cumplir con las decisiones o citaciones del juez pero no pueden ser detenidos. «No creo en la justicia instántanea, en la justicia de los medios, ni en algunas voces de la indignación que a lo mejor tienen legitimidad frente a los temas que se comentan hoy en Argentina», insistió en declaraciones televisivas.

En su línea de argumentación, el hombre que declaró «he recuperado la capacidad de pensar y decir lo que pienso», cuando Fernández dejó la Casa Rosada en diciembre dl 2015, recordó que el expresidente Carlos Menem, también senador, condenado en una causa que investigó el tráfico de armas a Ecuador y Croacia (Argentina era garante de paz en el conflicto con Perú) continúa sentado en su escaño porque apeló. «La Corte Suprema ya lo ha dicho en este caso: el principio de inocencia de quiebra ante una condena firma. Esto es lo que regula el Estado de Derecho», concluyó.

Media docena de juicios

La expresidenta tiene por delante media docena de juicios por diferentes causas de corrupción. Los tiempos de la justicia son lentos y la hora de la verdad, la de la sentencia firme en alguno de ellos, difícilmente llegue antes de un par de años.

Entre tanto, CFK, siglas por las que se la conoce en Argentina y de las que a ella le gusta presumir, continúa activa en las redes sociales y con vídeos donde se declara una víctima de la «persecución y hostigamiento». Entusiasta de YouTube, donde no me permite comentarios, trató incluso de descalificar el registro de su vivienda de El Calafate donde se comprobó la existencia de una cámara de seguridad que, en las imágenes que ella muestra, no aparece. Curiosamente, los espacios que muestra tiene las paredes pintadas del mismo color mandarina que la «bodega» que mostró en su día el hoy preso, Lázaro Báez, presunto testaferro de Kirchner, para tratar de convencer a la prensa que él, pese a las fotos publicadas, tampoco tenía una bóveda (la había trasformado)