La extrema derecha se afianza en la Unión Europea y empieza a marcar su política migratoria.

Gobiernan en coalición o en solitario en siete países miembro de la Unión Europea, con Austria,...

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Gobiernan en coalición o en solitario en siete países miembro de la Unión Europea, con Austria, Italia, Polonia y Hungría, entre ellos, y se han quedado a las puertas del poder en otros como Holanda o Francia. En Alemania, sin extrema derecha desde la II Guerra Mundial, entraban por primera vez en el Bundestag, con más del 12 por ciento de los votos, el año pasado. Sus  postulados compartidos, xenófobos y anti europeos, principalmente, se refuerzan en las urnas del centro y norte de Europa, además del sur, con Italia y Grecia como escaparate. Según los analistas, entre las causas están la crisis financiera de 2008, la globalización y su impacto en los mercados de trabajo locales y, también, por la llegada de refugiados e inmigrantes económicos en los últimos años. Circunstancias estructurales o coyunturales, según los expertos, con las que encuentran la grieta de entrada de su discurso en el continente y que ya marca la agenda de los partidos tradicionales, sobre todo en política migratoria.Todo ello con un horizonte que preocupa en Bruselas. El de las elecciones europeas de aquí a ocho meses, donde se teme que la extrema derecha capitalice gran parte del voto de castigo.