El presidente Trump y su jefe de campaña Paul Manafort
El presidente Trump y su jefe de campaña Paul Manafort - AFP

Un encuentro en Madrid fue crucial para la trama rusa y la elección de Trump

El fiscal Mueller revela por error un documento que prueba las conexiones de Manafort con el entorno del Kremlin

WASHINGTONActualizado:

Un encuentro en Madrid le ha servido al fiscal especial Robert Mueller, que investiga la trama rusa en EE.UU., para probar la conexión entre la campaña de Donald Trump y el entorno del Kremlin. En un auto entregado a un juzgado federal de la capital, Mueller afirma que tiene pruebas de que Paul Manafort, que fue jefe de campaña de Trump, se reunió con Konstantin Kilimnik, un ucranio cercano a las agencias de inteligencia rusas.

«El señor Kilimnik viajó a Madrid el mismo día en que el señor Manafort se encontraba en Madrid. El señor Manafort reconoció que ambos se vieron cuando estaban en Madrid», asegura el auto de Mueller, fechado el martes. El fiscal mantiene que Manafort mintió bajo juramento cuando dijo que durante aquel encuentro y otros previos no «compartió datos de votantes sobre la campaña presidencial de 2016 con el señor Kilimnik».

En un principio, el documento tenía la parte relativa al viaje a España tachada, pero cuando fue publicado en formato pdf en la página web del Departamento de Justicia, el texto podía ser copiado y pegado en otro documento, revelando un contenido que en teoría debería haber sido secreto.

El encuentro que según Mueller tuvo lugar en Madrid es importante para la investigación de la trama rusa porque puede ser la confirmación de que la campaña de Trump entregó encuestas y datos de votantes a la inteligencia rusa. Mueller ha presentado cargos contra 33 personas, en su mayoría ciudadanos rusos a los que acusa de haber manipulado las redes sociales para difundir desinformación favorable al candidato republicano. Rusia niega las acusaciones.

No está claro cuándo el encuentro en Madrid tuvo lugar. Pudo ser a lo largo de 2016, año de campaña electoral, o pudo tener lugar, como ha dicho este miércoles un portavoz de Manafort, en enero de 2017. En cualquier caso confirma que hubo contactos entre la campaña de Trump y el entorno de la inteligencia rusa, y que Manafort y Kilimnik tenían un contacto tan estrecho como para verse a kilómetros de distancia de sus lugares de residencia.

Mueller ha acusado a Manafort de mentir bajo juramento y ha invalidado un acuerdo que el ex jefe de campaña de Trump tenía con la fiscalía. Desde junio está en prisión preventiva, pendiente de ser sentenciado tras ser hallado culpable de varios delitos fiscales.