Una señal avisaba en Oahu (Hawái) que «no hay ninguna amenaza», después de que por error el sábado saltara la alarma nuclear
Una señal avisaba en Oahu (Hawái) que «no hay ninguna amenaza», después de que por error el sábado saltara la alarma nuclear - Reuters

EE.UU. investiga el falso aviso de ataque nuclear en Hawái

Media hora de pánico en el archipiélago después de que un empleado de la Agencia de Gestión de Emergencias pulsara la tecla equivocada

Corresponsal en WashingtonActualizado:

«Un misil balístico va a impactar en Hawái. Busque refugio inmediatamente. Esto no es un simulacro». El alarmante mensaje se coló como una exhalación en los teléfonos y dispositivos móviles de muchos miles de hawaianos, que no olvidarán durante mucho tiempo la dramática media hora larga que les transportó a las puertas del fin del mundo. La reacción de las autoridades, que detuvieron la falsa alerta seis minutos después de su lanzamiento, no logró evitar el pánico en el archipiélago. Las redes sociales multiplicaron los testimonios de familias en oración, usuarios que decían llorar, presas del miedo, y políticos y ejecutivos que clamaban por una confirmación oficial de que alguien estaba atacando a uno de los cincuenta estados de la Unión. La amenazadora Corea del Norte, que ya había avisado anteriormente de sus intenciones, se presentaba como un fantasma en la mente de muchos habitantes del archipiélago estadounidense.

La alarma se desató pocos minutos después de las ocho de la mañana del sábado. Pendiente de la investigación abierta por las autoridades, la primera versión es que un empleado de la Agencia de Gestión de Emergencias de Hawái apretó una tecla equivocada, durante una revisión informática ordinaria. La Comisión Federal de Comunicaciones, que administra habitualmente el sistema, reconoció que había traspasado la gestión al organismo estatal para que llevará a cabo la operación técnica. De acuerdo con la misma tesis, el hecho de que la alerta llegara a los dispositivos de unos hawaianos y a otros no, se debe a que su emisión se interrumpió pocos minutos después, cuando los gestores de la Agencia fueron conscientes de la equivocación. Ello no impidió que la alarma se difundiera como un reguero de pólvora entre los 1,4 millones de habitantes de Hawái, que vivieron la mañana de ese día como si fuera la última.

Detrás de un sofá

Según confesaría después a los medios, Michael Barstis, uno de tantos ciudadanos sorprendidos por el aviso, corrió con su mujer y sus hijos a situarse detrás de un sofá en la sala de estar de su casa. «Fue una eterna media hora en la que rezamos en silencio, abrazando y besando a nuestros niños».

El dramático episodio despertó muchas preguntas y algunas críticas a Donald Trump, que en ese momento se encontraba jugando al golf en instalaciones de su propiedad, en Palm Beach (Florida). Muchos se preguntan cuál habría sido la capacidad de reacción de la Administración para proteger al presidente, en el caso de un ataque real.