Conmoción en los pueblos gallegos de donde procedía la pareja española fallecida en los atentados de Sri Lanka

En esta casa de persianas cerradas y en esta otra donde entra y sale el pésame, se vivió la...

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En esta casa de persianas cerradas y en esta otra donde entra y sale el pésame, se vivió la angustia de la incertidumbre en las primeras horas y, después, el dolor agudo de la certeza. Tan lejos que casi nadie en este pueblo que llora, Rianxo, sitúa en el mapa, la isla remota y ahora tan cercana donde esperan los cuerpos de sus vecinos muertos pero a todos se les quiebra el aliento. María y Alberto eran novios de toda la vida y conocidos en Pontecesures y en Rianxo. Han servido para identificarles, los tatuajes que compartían del yin y el ying, tan oriental, para una pareja asesinada en Sri Lanka; tan complementario para dos personas que vivían separadas por miles de kilómetros y que contaban los días para volver a estar juntos. Y hasta en la entrega del Premio más grande de nuestra cultura, el Cervantes, el Rey les ha recordado.