El presidente Santos habla a la misión internacional de observadores de los comicios
El presidente Santos habla a la misión internacional de observadores de los comicios - EFE

El centro-derecha, favorito en las legislativas colombianas de hoy

Ningún partido aspira a una mayoría en unos comicios en los que participan las FARC

BOGOTÁActualizado:

Colombia entra hoy en un frenético proceso electoral que terminará el 17 de junio, con la segunda vuelta de los comicios presidenciales, pero que comienza con la elección de un nuevo Congreso, para el que las encuestas dan como ganador al centro-derecha. En principio, las legislativas no generan gran entusiasmo en un país hastiado de los partidos y de la corrupción. Lo que sí permitirá es calcular el margen de gobernabilidad que tendrá el futuro presidente. «Las elecciones legislativas son para iniciados. Hasta mayo los colombianos no se van a sentar a definir su voto», comenta el historiador y catedrático Daniel García-Peña.

Sin embargo, el incentivo lo da que hoy también la coalición de izquierdas y la de derechas celebran sendas consultas populares, de las que saldrán los dos candidatos con más opciones de llegar a la segunda vuelta presidencial. En la derecha, la «Gran Consulta por Colombia», el pulso lo libran Marta Lucía Ramírez, del Partido Conservador y apoyada por Pastrana; Iván Duque, del Centro Democrático, apoyado por Álvaro Uribe; y el ultraconservador Alejandro Ordoñez. En la izquierda está el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, por Colombia Humana y hoy favorito en las encuestas, y el novel peso pluma Carlos Caicedo. Una encuesta realizada por Cifras & Conceptos ha generado un cierto revuelo al dar por vez primera a Petro la mayor intención de voto en las presidenciales (22%), pese a que el porcentaje de quienes le rechazan es del 55%.

Las fuerzas de derecha e izquierda quieran aprovechar el momento para mostrase los dientes. «La votación de hoy no se va a reflejar el 27 de mayo», afirma el politólogo Fernando Cepeda Ulloa. Ningún partido va a lograr mayoría en el Congreso, si acaso un 25%. El 27 de mayo habrá una votación en torno a seis candidatos presidenciales y nadie va a ganar porque el sistema electoral colombiano es contrario a que así suceda: busca la fragmentación en la primera vuelta presidencial para generar coaliciones en la segunda. Así, al 17 de junio llegarán dos candidatos que hoy no están definidos, a pesar del juego de las encuestadoras de crear escenarios». El ruido, sin embargo, va en aumento y el que mayor provecho le está sacando es Gustavo Petro.

Según la misma encuesta, el 60% afirmó tener su voto presidencial decidido. Daría la impresión de que los colombianos son suizos o alemanes, pero no es cierto. Su comportamiento en las encuestas –no necesariamente igual en las urnas– es contradictorio, lleno de emotividad y crispación, en parte por cuenta de las redes sociales, la precaria cultura política y también porque la verdadera carrera presidencial aún no ha arrancado.

«Hace al menos 16 años que Colombia no afrontaba unas elecciones presidenciales con tanta incertidumbre. El riesgo es que no hay un proyecto de gobierno, de Estado, de nación que permita decir con total claridad lo que un candidato o alianza está planteando, cosa que abre la puerta a los extremismos y populismos», señala Elisabeth Ungar, politóloga y experta en temas electorales. «Con Pastrana fue la negociación con las FARC; con Uribe, la derrota de las FARC; con Santos, la paz con las FARC. ¿Pero ahora qué gran propuesta hay, transversal, que aglutine a la gente? La lucha contra la corrupción no lo es, aunque sea el tema de moda y muy grave, pues no se traduce en propuestas de país», concluye Ungar.

En ese vacío, dicen algunos, es donde ha medrado Gustavo Petro. «La política colombiana sigue muy centrada en las personas y cada líder es una corriente política», señala García-Peña. «Enterramos el bipartidismo pero no ha nacido un nuevo mapa político. Esta es la primera elección con las FARC desmovilizadas y donde el conflicto armado interno no es el determinante, lo que supondría hablar de otros temas».