Vídeo: Más de 80 muertos en un atentado en Niza [15-julio-2016] - ATLAS

El atropello masivo, una táctica terrorista cada vez más utilizada

En sus vídeos propagandísticos, grupos terroristas como Al Qaida o Daesh animan a sus seguidores a emplear cualquier arma para acabar con civiles en Occidente: desde un cuchillo hasta un coche

MADRIDActualizado:

En la tarde de este lunes, un camión sembraba el pánico en Berlín. Arrolló a la multitud que se encontraba en el mercadillo de Navidad, en pleno casco histórico de la ciudad. Arrebató la vida a 12 personas y dejó heridas a otras 48.

Aunque aún se investigan los hechos, según la Policía germana, todos los indicios apuntan a que se trata de un atentado terrorista. A esto, algunos medios locales añaden que el conductor es un afgano o paquistaní que llegó en febrero a Alemania como peticionario de asilo. En este caso, la tragedia recordaría mucho a la que se vivió en Niza, en la Costa Azul francesa, el pasado 14 de julio, Día de la Bastilla. El autor de la matanza, abatido por la policía, era un hombre francotunecino de 31 años, un lobo solitario que eligió un enorme vehículo como arma mortal y el atropello como táctica. Se trata de una metodología cada vez más utilizada por los terroristas, que estrellan coches y camiones contra edificios y aglomeraciones de personas.

Es una forma de atacar tanto a instituciones como a peatones. Un fenómeno que el columnista canadiense Andrew Coyne define como una forma de «microterrorismo» y que, según los investigadores criminales del FBI, «ofrece a los terroristas sin acceso a explosivos o armas la oportunidad de atacar sin tener experiencia o entrenamiento previo». Una forma de cometer atentados sencilla y barata que se hace cada vaz más popular gracias a la propaganda que difuden los grupos terroristas.

En algunos de sus vídeos, Daesh anima a sus seguidores a utilizar todo lo que tengan a mano para matar a civiles en Occidente. Cualquier acción, por pequeña que sea, vale. Y el atropello no es una excepción.

En enero de 2015, pocas semanas después del atentado contra el semanario satírico «Charlie Hebdó», el portavoz de Daesh Abu Mohamed al Adnani instaba a sus «guerreros», a través de un audio, a atacar a los occidentales en su propio territorio: «Cualquier musulmán con capacidad de derramar una sola gota de sangre de los cruzados que lo haga, ya sea con un artefacto explosivo, una bala, un cuchillo, un coche, una piedra e incluso una bota o un puño». Un llamamiento muy similar al que hizo el pasado de mes de mayo: un vídeo incitaba a atacar, de cualquier manera, a los civiles occidentales durante el mes del Ramadán.

Además, el coche usado para embestir edificios o muchedumbres no es nada nuevo. El grupo terrorista Al Qaida emplea esta técnica con frecuencia en países como Israel, donde las medidas de seguridad son tan eficientes que poner bombas en su terreitorio se ha convertido en una ardua tarea. Es por ello que los yihadistas recurren al método del atropello y esperan a que masas de personas se concentren en lugares peatonales donde nadie espera que llegue un vehículo para sembrar el caos. Una táctica que ahora los terroristas pretenden implantar en una Europa cada vez más blindada y aterrorizada.