El Príncipe Mohamed Bin Salman
El Príncipe Mohamed Bin Salman - REUTERS

Arabia Saudí vuelve a poner cerco a los activistas de derechos humanos

Al menos siete escritores y blogueros, entre ellas dos con doble nacionalidad saudí y estadounidense, han sido arrestadas en los últimos días

Corresponsal en JerusalénActualizado:

La imagen de reformas y apertura de Arabia Saudí que el Príncipe Mohamed Bin Salman (MBS) trata de transmitir al mundo volvió a quedar sepultada por una nueva oleada de detenciones de personas próximas a activistas de derechos humanos. Al menos siete escritores y blogueros, entre ellas dos con doble nacionalidad saudí y estadounidense, han sido arrestadas en los últimos días en la primera operación de este tipo que llevan a cabo las fuerzas de seguridad del reino desde que estallara el caso Khasoggi, periodista crítico saudí que fue asesinado y descuartizado en el consulado de su país en Estambul. Este caso ha dañado de forma severa a la imagen exterior que el joven príncipe heredero quiere transmitir y el propio MBS ha quedado señalado como posible responsable de haber dado la orden de asesinar al columnista del The Washington Post, aunque la Justicia de su país le exime de cualquier responsabilidad.

El grupo de derechos humanos basado en Londres, ALQST, encargado de supervisar las violaciones de los derechos humanos en el reino, identificó a los ciudadanos estadounidenses detenidos como el doctor y escritor Bader al Ibrahim y Salah al Haidar, hijo de Aziza al Yusef, importante activista que fue detenida en mayo y que está siendo sometida a juicio en un proceso en el que hay una decena de activistas procesados. La mayoría son mujeres, las líderes del movimiento que primero se movilizó para conseguir derechos como el de poder conducir, y les acusan de asociación ilícita con el fin de «socavar la seguridad, la estabilidad del reino y su paz social y dañar su unidad nacional».

La organización Amnistía Internacional (AI) denunció a través de su directora en Oriente Medio, Samah Hadid, que «las autoridades saudíes parecen empecinadas en silenciar a cualquiera que ose alzar la voz o incluso comentar sus opiniones en privado», según recogió la agencia AFP. Hadid alertó que las últimas detenciones «van más allá de los activistas y parace que ya otros segmentos de la sociedad son también objetivo. Es un patrón muy peligroso».

36 países, entre ellos los 28 miembros de la UE en bloque, secundaron en marzo en el Consejo de derechos Humanos de la ONU una condena sin precedentes contra la deriva autoritaria de Arabia Saudí y alertaron del «uso de la ley antiterrorista y otras normativas de seguridad nacional contra individuos que ejercen pacíficamente sus derechos y libertades».