Fotografías de Anis Amri facilitadas por las autoridades alemanas
Fotografías de Anis Amri facilitadas por las autoridades alemanas - EFE

Prisión, robo y violencia: así fue la vida de Anis Amri

El sospechoso del atentado de Berlín pasó cuatro años en prisión por incendiar el centro de acogida en el que residía. Según fuentes de la investigación, fue durante su reclusión cuando entró en contacto con islamistas radicales

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Ha sido durante 72 horas la persona más buscada de Alemania y, finalmente, ha sido abatido en Milán. El tunecino Anis Amri, a quien se buscaba como sospechoso de ser el responsable del atentado del pasado lunes en Berlín en el que murieron 12 personas, se negó a entregar su identificación cuando dos policías le sorprendieron esta madrugada en un suburbio de Milán. Fue entonces cuando disparó a uno de los agentes y, antes de morir, gritó «Allah Akbar» (Dios es grande).

Anis Amri desembarcó en Italia en 2011 y fue encarcelado durante cuatro años y después expulsado, según los medios de comunicación italianos. Anis Amri llegó a la isla de Lampedusa, en Sicilia, a bordo de una patera en febrero de 2011 y allí fue alojado en un centro de menores de Catania -dijo que tenía 17 años- y se le inscribió en un colegio, aunque se descubrió que era mayor de edad. El tunecino fue arrestado el 23 de julio de 2011 por haber incendiado al centro de acogida en el que residía y por otros delitos como robo, amenazas y agresión. Cumplió cuatro años de reclusión en el cárcel de Ucciardone de Palermo, capital de Sicilia, y después se le comunicó el decreto de expulsión pero nunca volvió a Túnez y se le perdió el rastro. Durante su reclusión es, según la prensa italiana, cuando el tunecino entró en contacto con islamistas radicales.

Los diarios italianos afirman que Anis Amri vuelve a aparecer en julio de 2015 en Alemania, donde pidió un permiso de asilo político pero se le rechazó.

Amri estaba incluido en las bases de datos de las fuerzas antiterroristas y las autoridades de Berlín lo habían vigilado entre marzo y septiembre al temer que pretendiera cometer un robo para comprar armas automáticas y, presuntamente, perpetrar después un atentado, pero el operativo se cerró al no hallarse pruebas que sustentaran las acusaciones.

Según la descripción facilitada por las autoridades, el joven medía 1,78 metros, pesaba cerca de 75 kilos, tenía el pelo negro y los ojos marrones y presentaba alguna marca en el cuello y en la nariz. La orden de detención europea incluía además seis identidades con las que puede estar moviéndose, con diferentes nombres, nacionalidades –egipcia y libanesa, además de la tunecina– y fechas de nacimiento.