Un hombre camina por los restos del edificio de la AMIA en Buenos Aires tras el atentado de 1994
Un hombre camina por los restos del edificio de la AMIA en Buenos Aires tras el atentado de 1994 - afp
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Cristina Fernández ordena desclasificar los documentos del atentado contra la Embajada de Israel

La presidenta argentina ha accedido a la petición de la Corte suprema sobre un atentado que causó 22 muertos y dejó centenares de heridos

carmen de carlos
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Veintitrés años más tarde el Gobierno argentino ordenó desclasificar «la totalidad de la documentación» sobre la investigación del atentado a la Embajada y el Consulado de Israel que dejó 22 muertos y dos centenares de heridos. La medida responde a una solicitud de la Corte Suprema (equivalente al Tribunal Supremo).

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dictó un decreto que lleva su firma y la del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, donde ordena a la flamante Agencia Federal de Inteligencia, previo análisis, enviar a la más alta instancia judicial, «aquellos documentos donde se encuentre información relacionada con el brutal atentado» que continúa impune.

El mes pasado, al cumplirse un nuevo aniversario del ataque del 17 de marzo de 1992, la presidenta de Argentina anunció su disposición a desclasificar la documentación, «ni bien la Corte Suprema lo solicite» ya que al tratarse de un ataque a una legación extranjera, la investigación corre a cargo de la Corte. En una de sus recientes comparecencias –el 1 de marzo- Cristina Fernández reprochó al gobierno de Israel su aparente falta de interés en esclarecer ese ataque frente a su insistencia y reclamaciones frecuentes sobre el cometido, dos años más tarde, a la AMIA y la DAIA, -las dos principales instituciones políticas y económicas judías-, que investigaba el difunto fiscal Alberto Nisman.

«Le pido al Estado de Israel que venga a testificar aquí el (ex) embajador de Israel», Itzhak Avirán, dijo la presidenta en alusión implícita a que el diplomático había declarado tiempo atrás que sabía quien había puesto la bomba en la Embajada y dado a entender que el autor ya estaba muerto y no precisamente por razones naturales. Entonces, el Gobierno de Israel considero un «exabrupto» las palabras del Avirán.

Las declaraciones de la Presidenta de Argentina provocaron malestar en el Ejecutivo de Netanyahu. Su Embajada en Argentina emitió un comunicado en el que insistía que «en los últimos 23 años Israel ha sostenido la importancia de continuar con las acciones pertinentes en miras de llevar a los responsables a juicio». Asimismo, añadía que «la responsabilidad» sobre las sedes diplomáticas extranjeras le corresponde al «país receptor de la misma. Es competencia y responsabilidad del estado argentino investigar el atentado perpetrado».