Reportaje

Marruecos y Jerez se fusionan en El Jardín del Califa

Por TAMARA ARIZA,

En un marco de ensueño, en pleno corazón de la Villa de Vejer, dos culturas se dan la mano y se fusionan en la mesa para dar a luz un auténtico espectáculo para el paladar, que se disfruta con los cinco sentidos.

Patio del restaurante El Jardín del Califa en el centro histórico de Vejer.

Patio del restaurante El Jardín del Califa en el centro histórico de Vejer. | G.C.

Marruecos y Jerez se visten de largo en la mesa para escribir un menú maridaje en el libro en blanco de los gustos. Platos llenos de colorido, donde las especias y los sabores intensos cobran un indiscutible protagonismo, se complementan con una amplia gama de vinos de Jerez cuya combinación puede dar lugar a sorprendentes descubrimientos.
El restaurante El Jardín del Califa junto con las bodegas González Byass han llevado a cabo una iniciativa que, bajo el nombre ‘Tío Pepe Experience’, pretende consolidar un binomio formado por la cocina marroquí y los vinos de Jerez, demostrando que ambos conceptos pueden convivir en perfecta armonía.

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La bodega jerezana puso sobre la mesa una selección de vinos premium, desde Fino Tío Pepe hasta Pedro Ximénez Néctar, pasando por Amontillado Viña AB, Palo Cortado Leonor, Oloroso Alfonso y Cream Solera 1847.
Por su parte, la cocina de El Jardín del Califa, bajo la dirección de Khadija Essaadi, presentó un menú con lo más representativo de la cocina tradicional árabe con platos como falafel, babaganoush, cous cous agridulce, tagine de cordero, o pinchos morunos de cordero halal.

Falafel de garbanzo y perejil. | G.C.

Falafel de garbanzo y perejil. | G.C.

La experiencia consistía en que los comensales probaran cada uno de los platos con los diferentes vinos de Jerez con el fin de descubrir nuevos sabores, nuevas combinaciones y que cada uno, según sus gustos, eligiera su propio maridaje de manera totalmente personalizada.

Pastela rellena de pollo con especias. | G.C.

Pastela rellena de pollo con especias. | G.C.

Fino con ensalada Palmyra, en la que predomina el sabor ácido del yogur griego, Oloroso que acompaña perfectamente al falafel de garbanzo con perejil, Solera o Néctar dulce que sirve de contrapunto al sabor intenso a ahumado del babaganoush (crema de berenjena ahumada con yogur, ajo y tahini), Palo Cortado con cous cous de ternera retinta ecológica de la zona, Amontillado con Tajin de cordero de la tierra con verduras o con pastela rellena de pollo con especias

Babaganoush, crema de berenjena ahumada con yogur, ajo y tahini. | G.C.

Babaganoush, crema de berenjena ahumada con yogur, ajo y tahini. | G.C.

Todas las combinaciones posibles dan lugar a un sinfín de sabores que vienen a engrandecer, una vez más, los vinos generosos de Jerez y los sienta a la mesa para acompañar, en este caso, un almuerzo de cocina tradicional marroquí.

Cous cous agridulce de ternera retinta con cebolla y pasas caramelizadas. | G.C.

Cous cous agridulce de ternera retinta con cebolla y pasas caramelizadas. | G.C.

Para el postre, una selección de pastelitos marroquíes artesanales y baklava relleno de helado de nueces y pistachos. Todo ello regado con una de las joyas de González Byass, Noé, un Pedro Ximénez muy viejo que puso el broche de oro a una experiencia culinaria enriquecida con los comentarios del enólogo Antonio Flores y su hija Silvia Flores, que fueron los encargados de conducir la cata presentando cada uno de los vinos del maridaje.