Reportaje

Lantero, una propuesta de origen y fogones para Sanlúcar

Por Gurmé Cádiz,

En pleno centro de Sanlúcar de Barrameda, en el número 51 de la calle Ancha y a escasos cien metros de la plaza del Cabildo, nos encontramos con Lantero. Este restaurante familiar lleva más de catorce años en la ciudad, afianzándose año tras año en la gastronomía sanluqueña.

Tras el parón obligado por el confinamiento, Lantero volvió con más ganas que nunca. Renovó su imagen corporativa y mensaje, tomando especial protagonismo en la marca Origen en los fogones, pues ahí es donde está la clave de su cocina. Lantero ofrece un producto con una elaboración de fogón, tradicional, que busca el sabor auténtico, el origen, pero que no deja de lado ese toque más actual para potenciar el plato.

La carne tiene gran importancia en la carta de Lantero.

“No olvidamos de donde venimos, antes de abrir en Sanlúcar teníamos nuestro restaurante muy cerquita de Zaragoza, y muchas cosas aragonesas influyen en el actual Lantero. La más demandada sin lugar a dudas, nuestro ternasco IGP, tanto en chuletitas como en paletilla”, nos comenta Víctor Maceas, que junto a su hermana Giselle, regentan el negocio.

De todos es sabido que Sanlúcar tiene dos referentes por bandera en cuanto a gastronomía, como son el langostino y la Manzanilla, pero esconde mucho más que eso. Y ahí es donde Lantero centra su trabajo, en potenciar esos productos que destacan muy por encima de otros. “Recorremos la huerta sanluqueña en busca de las mejores hortalizas, la lonja de Bonanza nos surte de todo tipo de pescados y mariscos y a pocos kilómetros tenemos La Janda para disfrutar de una excelente carne retinta“.

Las navajas, en la carta del restaurante sanluqueño.

“En definitiva, buscamos trabajar con productos de máxima calidad como pueden ser los alistados, las quisquillas, la carne retinta de Vejer, el atún rojo de Barbate… Muchos no se encuentran en nuestra carta por eso mismo, nos adaptamos a ellos. Cuando el mercado nos da el mejor producto le hacemos hueco en la cocina para poder ofrecérselo a nuestro cliente”, señala Víctor, haciendo hincapié en la importancia que tiene trabajar con una carta muy flexible.

El langostino de Sanlúcar no podía faltar.

Para seguir creciendo, Víctor cree que la clave es “muy simple. Lantero no es más que una familia que abre cada día sus puertas con el objetivo de satisfacer al cliente, ofreciendo su mejor versión tanto en cocina como en sala. En cocina mi madre y mi hermana miman cada guiso, cada proceso. Dominar completamente la cocina es una gran ventaja en cualquier negocio hostelero, es donde está la esencia y en Lantero está asegurada por muchos años”, destaca Víctor.

Los guisos son otra de las opciones en la oferta de Lantero.

Si hablamos de platos más destacados, “es complicado quedarse con tres o cuatro, pero sí hay muchos que nos llevan acompañando varios años como el atún escabechado en casa, el bacalao confitado o la carrillada a baja temperatura. Otros más nuevos como la tosta de foie con cebolla caramelizada o los langostinos en tomate; a la plancha, los alistados, langostinos, besugos, pargos, urtas… o en carnes el ternasco de Aragón, la presa ibérica o el chuletón de vaca retinta.

Y en Lantero tienen muy clara la importancia de tener una carta de vinos potente. La apuesta es clara, manzanillas, generosos y la tierra de Cádiz, tanto en tintos como en blancos. Incluyendo hasta un vino blanco que embotellan exclusivamente junto a la bodega sanluqueña Barrialto. También hay referencias de Rioja o Ribera del Duero.

Los fuera de carta son habituales dependiendo siempre del mercado.

Víctor Maceas tampoco pasaba por alto la situación que está viviendo la hostelería: “sin duda estamos en un momento de mucha incertidumbre y de continuos cambios, pero cabe resaltar la fortuna que hemos tenido en Sanlúcar respecto a otras ciudades más afectadas. No es un verano comparable a otros, pero por suerte se ha trabajado para que nuestra ciudad fuese segura, transmitiese confianza, y tanto sanluqueños como visitantes han podido disfrutar del verano, eso sí, tomando todas las precauciones y medidas necesarias que la situación requería”.