Reportaje

El Cultivo Desterrado del navazo de Rafa Monge inaugura tienda online

Por Salva Moreno / Fotos: Rafael Monge - Cultivo Desterrado,

Rafael Monge se ha propuesto recuperar el navazo de Sanlúcar. La restauración le hizo un hueco a su Cultivo Desterrado y allí se dio a conocer. Poco a poco, los consumidores particulares también han ido apreciando los productos nacidos de este tradicional sistema de cultivo sanluqueño que Rafa ha rescatado del olvido. Ahora inaugura tienda online (en este enlace) para hacer llegar sus creaciones a todos los domicilios.

Rafa Monge, en su Cultivo Desterrado.

Pero el agricultor sanluqueño avisa de que esta tienda no es una web al uso: “no es una página en la que haces un clic y ya se hace el proceso de venta. Y no lo es porque yo comencé entrando en contacto personal con todos mis clientes. Sé que eso me toma más tiempo pero es parte de mi filosofía y de mi línea de trabajo. Y quiero que siga siendo así”.

Al entrar en cultivodesterrado.es, aparecen los lotes disponibles, así como distintas opciones y el precio de todas ellas. Al ser un pedido bajo demanda, el pago se hará por adelantado “para asegurar que hay un compromiso de recogida porque es un producto cosechado expresamente”, recuerda Rafa, en caso de que sea para entrega en mano. Tras la elección, se acuerda una cita y se recoge.

Distintos tipos de zanahoria que Rafa Monge produce en Cultivo Desterrado.

En el caso del envío a domicilio, Monge vería ideal hacerlo como lo hace con los restaurantes, en cajas reforzadas, aunque también considera que para particulares ese sistema puede resultar algo más costoso. “Cuando tengo una petición de ese tipo les digo que conviene hacer un pedido para varios domicilios. Uno de ellos puede hacerse cargo de la gestión, lo recibe y lo distribuye entre el resto. Los lotes van bien definidos y separados dentro de la caja”. Además de abaratar el envío, Rafa incide en que “reduce el coste ambiental”.

A pesar de que el envío a domicilio podía haberlo activado durante el confinamiento, Rafa decidió esperar “porque ahora tengo más seguridad de que se pueden hacer las cosas sin peligro. Lo hice por responsabilidad propia, era mi contribución para tratar de mejorar la salud de todos, aunque perdiera algo económicamente”. Además, en este tiempo Cultivo Desterrado también se ha implicado en alguna acción solidaria para ayudar a los más necesitados.

El perejil de Cultivo Desterrado.

Y durante el tiempo de reclusión obligada, Rafa también quiso llegar a la gente que estaba “encerrada en pisos muy pequeños. Pensé que podía motivarles a descubrir la agricultura, el valor de cultivar algo y verlo crecer y aprovecharlo”. Así, ofreció una serie de tutoriales con vídeos caseros en sus redes sociales, teniendo una buena acogida.

Cruzando fronteras

Cuando Rafa comenzó con su Cultivo Desterrado, fueron varios los restaurantes que apostaron por él y sus productos, todos ellos de la provincia de Cádiz. Pero su labor no ha pasado desapercibida, siendo incluso premiado por GastroActitud, y ya son muchos los que se interesan por el navazo y por todo lo que de allí sale. Terra Olea, en Córdoba, y Lakasa y Saddle en Madrid, son algunos de ellos.

Los guisantes han sido uno de los productos estrella del navazo.

Rafa dice que para él “mi cliente final es el comensal. Si disfruta de mi producto va a ir al restaurante, que me va a seguir comprando a mí. No solo me interesa conquistar a la cocina, sino también al comensal”. Así está logrando una de las metas que se marcó en los inicios de su proyecto, que el navazo apareciera en las cartas y se reconozca a nivel nacional. “Igual que te sientas en un restaurante y te ofrecen vino de La Rioja, que te ofrezcan productos de navazo. Eso es algo que me alegra muchísimo porque logro lo que quería con este proyecto, rescatar y dar valor a algo que es un patrimonio de la ciudad de Sanlúcar“.

Investigación

Rafa Monge es agricultor, pero durante buena parte de su vida se dedicó profesionalmente a otros menesteres muy distintos. Como diseñador, siempre ha tenido muy presente la permacultura para aplicarla en su proyecto del navazo. “La experimentación es parte del ADN de mi proyecto. Nunca he pretendido hacer un cultivo ecológico o de permacultura, pero sí que los tengo muy presentes, y esta última me está aportando soluciones, por ejemplo, al tema de la alta temperatura que tenemos aquí para cultivar algunas cosas que requieren cierta humedad. Me está dando soluciones bastante buenas, sobre todo con el guisante“.

El tollo del navazo con el que se riega la producción.

En el tollo, el recurso que usa el navazo para regar con agua salobre, también aplica Rafa los resultados de sus investigaciones. El tollo es una pérdida de espacio de cultivo, matiza. “Yo me pregunté si podía cultivar en el tollo y primero probé en el lateral, pero quería hacerlo en la superficie. Entonces pensé en el cultivo hidropónico, y con plataformas flotantes, aprovechando recipientes de cultivos semilleros, lo he conseguido. Además el riego, como es flotante, lo hago directamente en el tollo. Es decir, cultivo hidropónico en navazo a través de tollo”.

La espinaca de Nueva Zelanda.

Aunque los guisantes de lágrima fueron, probablemente, los que le dieron gran renombre a Cultivo Desterrado, lo cierto es que Rafa no para de introducir nuevos productos. En los últimos meses ha conseguido consolidar el kailaan, el kale chino, y ha empezado “a darle una vuelta a esa patata de navazo porque sabemos que aquí no tenemos una especie origen, traemos de distintas especies, pero regar con el agua salada, en esta arena, es lo que la convierte en patata de navazo, no la variedad”.

El perejil de Hamburgo o las zanahorias, de la que ha logrado hasta diez variedades distintas, el guisante amarillo o la espinaca roja, son otros de los productos de los que ahora, gracias a su tienda online, todos tenemos mucho más cerca. Del navazo a nuestra despensa.