Club Náutico de Conil, calidad sin grandes efectos culinarios

Por A. Gutiérrez de los Ríos

El Club Náutico del Puerto de Conil de la Frontera es un club social abierto al público en general. Se encuentra enclavado en el muelle deportivo del mismo Puerto de Conil, con vistas al club de botes. Empezó siendo un club social para los propietarios y socios de embarcaciones deportivas en unas instalaciones prefabricadas, pero poco a poco han ido mejorando su decoración y su cocina y se ha convertido en un sitio de reunión gastronómica para socios y foráneos.

Aunque sus inmediaciones se encuentran en obras actualmente, hay programado un desarrollo urbanístico portuario de mejor acceso y con posibilidad de acceder a más puntos de su entorno, como el acantilado con vistas a Conil que se encuentra justo delante de la entrada del club.

Su decoración se basa en colores neutros de líneas clásicas pero actual, confiriéndole un entorno agradable donde deleitarse con las magníficas vistas al puerto y sus embarcaciones. Como todos los restaurantes actualmente posee recomendaciones contra el Covid-19 y un protocolo de limpieza.

Su carta básica, pero de buen género, sólo permite raciones enteras, lo que supone un freno a la hora de poder degustar más platos de lo normal. Comienza con unas recomendaciones variadas y unas tapas, para seguir con pescados de la zona, tanto frito como a la plancha, incluyendo un apartado especial para el atún rojo de almadraba. También existe la posibilidad de pedir carnes y arroces, así como un menú para los más pequeños.

Huevas de caballa a la plancha.

Huevas de caballa a la plancha del Club Náutico de Conil.

Nos decidimos por algo sencillo y de la zona. Así que de primero tomamos unas huevas de caballa a la plancha. Su presentación fue muy básica, su tamaño normal, y de sabor y textura buenas. Las presentaron con unas rodajas de tomate, un aderezo de miel de caña y el típico aliño de aceite ajo y perejil. Para nuestro gusto estaban sabrosas pero le sobraba el aliño de aceite.

Las navajas a la plancha del Club Náutico de Conil.

Las navajas a la plancha del Club Náutico de Conil.

A continuación probamos con unas navajas a la plancha que estaban muy frescas y carnosas. Su tamaño era aceptable pero nuevamente nos las presentaron con el aliño de aceite, ajo y perejil. Se conoce que es el sello de la casa en todos los platos. La verdad es que no merece la pena poner este tipo de aliños en productos tan frescos ya que no aporta nada y enmascara la frescura de los platos.

Los langostinos al ajillo.

Los langostinos al ajillo.

Para cerrar los entrantes nos recomendaron unos langostinos al ajillo, los de toda la vida. Lo cierto es que en este tipo de sitios tampoco buscábamos nada fuera de lo normal, así que los pedimos. Nos trajeron la típica cazuela de barro con los langostinos al ajillo hirviendo. De sabor estaban muy bueno pero los langostinos nos pareció que eran congelados, nada que objetar porque no estaban nada mal, pero pasaron sin pena ni gloria.

Costillas de atún rojo de almadraba.

De plato fuerte nos recomendaron las costillas de atún rojo de almadraba acompañadas de un lecho de patatas fritas al que, como no, también aderezaron con el aliño de la casa: aceite-ajo-perejil. Las llamadas costillas de atún no son más que las espinas del atún con restos de carne, al igual que las costillas de cerdo. Ciertamente son un manjar, su textura y sabor para nada recuerdan a un pescado, sino más bien a una carne. Sabrosísimas y original en su concepto fue lo mejor que tomamos, aunque si las hubieran puesto un punto menos hecha hubieran estado perfectas. Su acompañamiento con patatas fritas fue un acierto, ya que no sólo es una buena manera de acompañarlas sino que estaban recién fritas, como en casa. Después de degustar este plato podríamos decir, como del cerdo, que del atún se aprovecha todo, hasta la conversación.

Para terminar, los postres no son su fuerte, así que sólo pedimos unos bombones helados clásicos.

Del Club Náutico de Conil podríamos decir que es un sitio agradable donde la gastronomía básica de la zona se funde con el entorno costero de una de las zonas más veraniegas de la costa gaditana, donde no hay grandes efectos culinarios pero sí una calidad 100% Conil.