Nombre La Casa del Farero de Sancti Petri
Dirección Poblado de Sancti Petri s/n Chiclana de la Frontera ()
Horario Lunes a jueves, de 12:30 a 02:00. Viernes y sábado, de 12:30 a 03:00. Domingo de 12:00 a 02:00-
Teléfono 661254920
¿Tiene Cruzcampo? No
Terraza

Con una de las estampas más bonitas de la costa gaditana, comenzamos nuestro homenaje gastronómico en La Casa del Farero, en el poblado de Sancti Petri. Aunque lleva abierto unos cuatro años, este restaurante sigue siendo un gran desconocido de la gastronomía gaditana. Con una imagen moderna y elegante de espacios abiertos que le permiten integrarse en el propio entorno, ofrece a sus clientes una de las mejores y más típicas vistas gaditanas.

Interior de la Casa del Farero.

Interior de la Casa del Farero.

Orientado al poniente permite ver las puestas de sol junto con el castillo de Sancti Petri, el caño del mismo nombre y el sin fin de barcas de pescadores que, fondeados en medio del caño, esperan al día siguiente para ser llevados de nuevo a alta mar para pescar, y si además coincide con marea baja y levante en calma el éxtasis está asegurado. Una vez cae la noche el horizonte lo forman las innumerables luces de Cádiz y San Fernando. Así, a priori el entorno y la decoración del restaurante ofrecen al visitante un paisaje idílico donde disfrutar de una buena comida.

Las vistas desde la Casa del Farero de Sancti Petri.

Las vistas desde la Casa del Farero de Sancti Petri.

Aunque especializado en al atún rojo de almadraba de Barbate, también ofrece en su carta entrantes fríos y calientes, mariscos, arroces, pescados y carnes, todos ellos con nombres propios que evocan la época antigua: fenicios y romanos. A priori, un buen abanico de posibilidades.

El Elixir de Hércules de la Casa del Farero, un carpaccio de gambón.

El Elixir de Hércules de la Casa del Farero, un carpaccio de gambón.

Nuestro menú comenzó con el “Elixir de Hércules”, que no es más que un carpaccio de gambón, pipas, gel de manzana verde y togarashi. El plato con un maridaje bien traído lleno de matices y sabores posee una presentación colorida que a priori recuerda a las pizzas por su imagen de colores salteados, su textura en boca era muy buena, así como su sabor con un toque picante muy agradable, pero bajo nuestro punto de vista le faltaba algo para terminar de redondear el plato, así que pedimos un aceite virgen extra de cosecha temprana para poder darle ese toque final con aromas herbáceos, pero nuestra sorpresa fue que sólo tenían un aceite virgen extra y no era precisamente de los que puedes utilizar en este tipo de platos. En cualquier caso fue un acierto.

Carpaccio de atún rojo,

Carpaccio de atún rojo, el Deleite Fenicio.

A continuación pedimos el “Deleite Fenicio”, que es un carpaccio de atún rojo con virutas de queso parmesano, y helado de mojito. En nuestra opinión el parmesano ayudaba al plato pero el helado de mojito, que en principio parece una buena opción, no lo es tanto cuando lo tomas porque prevalece su sabor sobre el del propio atún, y tratándose de un atún rojo es una pena. La presentación del plato fue la esperada pero aquí también habría que sustituir el helado de mojito por algún otro elemento que al maridar le de su sitio al atún en boca.

El Deseo del Dios Attis, ensalada de gambón templada.

El Deseo del Dios Attis, ensalada de gambón templada.

De tercero pedimos una ensalada templada llamada “Deseo del Dios Attis” y que básicamente era una ensalada de gambón templada con cogollos, alcachofas y una salsa de sweet chilli. La primera impresión fue un plato muy colorido y bien presentado. Aunque básico en su concepto inicial, para nosotros tuvo tres elementos a destacar: la temperatura del plato, que era perfectamente templada; la textura de la alcachofa que era perfecta, tierna y sin hojas duras, y el sabor de la salsa, dulce y picante y que recordaba a la salsa agridulce, con un punto picante perfecto para todos los públicos. He de decir que este plato, aunque a priori básico, fue uno de los que más nos sorprendió y mejor equilibrado estaba.

Croquetas caseras de atún encebollado.

Croquetas caseras de atún encebollado.

Por último, antes del postre, nos recomendaron unas croquetas caseras de atún encebollado. Aunque el atún encebollado es un plato típico de la cocina de la costa gaditana, no lo es tanto las croquetas de este mismo guiso, y fue todo un descubrimiento para nosotros. Aunque la presentación fue básica, la textura del frito estaba perfecta: crujiente y sin restos de aceite. Una vez en boca era muy cremosa y recordaba perfectamente al guiso de atún encebollado de toda la vida. La verdad es que fue un todo un acierto.

Recalcar que después de cada plato el servicio completo fue retirado y sustituido por otro, algo muy de agradecer y casi nunca se hace. Además el personal continuamente estaba pendiente del devenir de la mesa, aunque cierto es que el restaurante no estaba lleno y eso lo favoreció.

Cremoso de chocolates.

Cremoso de chocolates.

Para terminar nos recomendaron el cremoso de chocolates, que consistía en una composición de cuatro chocolates: blanco, negro con pepitas de chilli, con leche cremoso y blanco cremoso con virutas de coco. Fue un magnifico cierre gastronómico. Todos los chocolates tenían su punto, pero el negro con chilli fue el mejor maridado.

Cocina y atención buenas en un entorno único de la costa gaditana.