Nombre Casa Manolito
Dirección Polígono Industrial Trocadero. C/ Francia s/n. ()
Horario Lunes a sábado, de 09:00 a 00:00 horas.
Teléfono 956472789
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Casa Manolito basa su cocina en el producto de mercado, mas concretamente de los mercados de Sanlúcar de Barrameda y Huelva. El restaurante Casa Manolito es propiedad de los hermanos Andrades Serrano, provenientes del restaurante La Marina. Lo que fue en su día uno de los locales con más fama  de Puerto Real.

Este local es uno de estos lugares que no aparecen en ninguna guía de renombre, pero que son un secreto a voces dentro de las gentes de la zona. Aquí igual nos encontramos al trabajador del polígono dando buena cuenta de un menú del día, como a los mas ilustres periodistas o a grandes empresarios disfrutando de sus magníficos mariscos o pescados . Este no es el restaurante de moda, pero no te lo puedes perder.

Este negocio tiene varias peculiaridades, la primera, su localización ya que se encuentra en el polígono industrial El Trocadero, por lo que si no sabemos perfectamente donde se encuentra o algún buen samaritano nos indica, puede ser bastante complicado encontrarlo. Otra de sus características es su decoración y distribución. Como no podía ser de otra forma y además no debemos  olvidarnos, nos encontramos en un restaurante de polígono, con una estética austera y funcional.

Un detalle característico del lugar es que aquí no hay carta. Ya que como antes comentamos Casa Manolito solo trabaja con el producto de mercado, así que su oferta va variando según la temporalidad de los pescados y mariscos con los que trabaja. Lo mejor, dejarse guiar por Manolo. Y la ultima peculiaridad y a la que alguna de la gente que visita el restaurante, gusta menos, es que como no tiene carta no sabemos el precio de sus platos, a no ser que preguntemos antes de pedir. Y por último cuando pedimos la cuenta, esta no viene convenientemente desglosada. Para la tranquilidad de todos, este restaurante tiene unos precios amables y en ningún momento nos encontraremos con una sorpresa desagradable al final de la velada.