La internalización de las universidades impulsa la oferta de carreras bilingües

Un 92% de los estudiantes realiza toda su formación en España

CHARO BARROSO
MADRIDActualizado:

El 55,2% de los estudiantes que hoy cursan Bachillerato ven su porvenir profesional fuera de España, según la Encuesta del Futuro Estudiante Universitario elaborada por la Universidad Pontificia de Comillas. Así las cosas, el aprendizaje de una lengua extranjera resulta algo prioritario para cualquier estudiante. No obstante, y a pesar de que el sistema educativo ha ido incorporando mejoras hacia el bilingüismo, los últimos datos de EF Education First, dejan claro que España sigue a la cola de Europa en cuanto a nivel de inglés. A escala regional, Navarra, Madrid, País Vasco y Asturias han sido las comunidades autónomas con mejores puntuaciones, mientras que La Rioja y Extremadura las peores. «Ante un escenario en el que saber inglés es clave para ser competitivo, esto significa una verdadera pérdida de oportunidades para la población española», señalaba durante la presentación del informe Xavier Martí, director de EF Education First en España.

Ante este panorama, la apuesta por la internacionalización de la Educación Superior supone todo un impulso a la hora de favorecer una formación bilingüe. El último informe de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) confirma el crecimiento de los programas formativos universitarios con más del 50% de sus materias en otros idiomas. El mayor avance: en estudios de posgrado y másteres, y en las universidades privadas, donde han experimentado un crecimiento del 95% frente al 25% de las públicas.

Dorothy Kelly, secretaria ejecutiva de la sectorial de Internacionalización y Cooperación de CRUE, constata que «es evidente que la práctica totalidad de las universidades españolas está desarrollando una política lingüística que refleja como uno de sus elementos el importante papel de la lengua inglesa en la sociedad globalizada actual, sin perder de vista la importancia del español, ni la de otras lenguas», y señala que «desde hace algunos años los estudiantes del sistema educativo español llegan a la universidad con mayor nivel de inglés, gracias en parte a la implantación de centros y líneas bilingües en primaria y en secundaria y también a la gran facilidad de acceso a la lengua a través de internet y otros medios digitales». Además, precisa que «en muchas comunidades autónomas y universidades existe un requisito de nivel de lengua (inglesa u otra lengua extranjera) para poder graduarse del primer ciclo universitario (Grado) o para el acceso al posgrado (Master y Doctorado), lo que también es un acicate para el aprendizaje o consolidación de los conocimientos».

Para Carmen Rubio, vicerrectora de Internacionalización de la Universidad de la Laguna y presidenta del Grupo de Trabajo de Internacionalización, también es importante la atracción de estudiantes internacionales hacia nuestras titulaciones. Algo frecuente «en los ciclos de posgrado, Máster y Doctorado, dada la tendencia que existe entre el estudiantado (sobre todo europeo) de internacionalizar sus estudios haciendo un primer ciclo (Grado) en su sistema de origen, con una experiencia de movilidad a ser posible, para luego realizar el segundo y tercer ciclo en otros sistemas y países». Y precisa q ue «para atraer estudiantes internacionales, debemos también pensar en los flujos totales de movilidad internacional. El proyecto Atlas del Institute for International Education cifra en 4,6 millones el número de estudiantes en el extranjero en 2017. España aparece en décimo lugar de la lista a nivel mundial, con un importante crecimiento del 24,9% entre 2016 y 2017. Es evidente que para atender esta enorme demanda, no bastan las pocas universidades que lideran los rankings mundiales. Se detecta una tendencia a la generación de núcleos de atracción regionales en países como China, Rusia o Australia».

Internacionalización en casa

Si tenemos en cuenta que un 92% de los universitarios realiza toda su formación en España, mejorar la preparación y adquirir mejores competencias en inglés desde las propias universidades resulta clave. «El objetivo más importante de la implantación de docencia en lengua inglesa, sobre todo en el primer ciclo, es el de ofrecer un elemento de internacionalización a todo el estudiantado de la universidad, y en especial al local no participante en programas de movilidad. Un proceso de internacionalización en casa», coinciden en afirmar ambas expertas, que también recuerdan que «hasta donde sea posible en cada caso individual, es muy interesante para el aprendizaje de los estudiantes que salgan a cursar un período de estudios, de prácticas profesionales, o de voluntariado en otro país. Todos los estudios apuntan al gran impacto de estos programas en el aprendizaje, no solo en lo lingüístico, sino también en lo cultural, lo intercultural, lo profesional, lo académico y, muy especialmente, en las competencias personales e interpersonales». No obstante, precisan que «no debemos perder de vista nuestro compromiso con toda nuestra comunidad universitaria y ofrecer programas y oportunidades para adquirir y desarrollar estas competencias también en nuestros campus».

Reino Unido es uno de los destinos principales a la hora de aprender inglés. Carolina Jiménez, directora de Educación British Council España, señala que «ofrece múltiples oportunidades a los jóvenes españoles. Sus universidades, variadas, flexibles y muy abiertas a alumnos internacionales, acogen cada año casi medio millón de alumnos de otros países, de ellos unos 125.000 europeos y 13.000 españoles». Una cifra que incluye principalmente alumnos que estudian toda la carrera o posgrado en Gran Bretaña, excluyendo Erasmus. Además, otro medio millón estudia grados británicos fuera del Reino Unido, a distancia o a través de programas de franchising. «La oferta es interesante y no hay duda, el bachillerato español y buen nivel de inglés (un 6.5 IELTS) son los requisitos. Pero también hay vías para pasar allí un trimestre o hacer un intercambio. Muchas universidades británicas tienen acuerdos de colaboración con universidades españolas y los alumnos estudian un curso o trimestre. También hay una enorme diversidad de programas para hacer las prácticas en Gran Bretaña».

Múltiples opciones, dentro y fuera de nuestras fronteras, con un único objetivo: conseguir que el bilingüismo deje de ser una asignatura pendiente entre nuestros universitarios.