La espalda (y otros 10 motivos por los que deberías ponerte las zapatillas para caminar ya)

Un sencillo paseo es un deporte apto para todas las edades, los bolsillos y para casi todas las formas físicas

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Andar, la actividad de toda la vida, la que realizaban nuestros padres antes de que popularizaran los gimnasios, se está poniendo de moda. Parece que caminar le está ganando terreno al «running», que tanta fiebre ha despertado en la población en los últimos años. La causa principal es que el sencillo paseo es un deporte apto para todas las edades, los bolsillos y para casi todas las formas físicas.

Otro motivo importante, apunta el quiropráctico Ata Pouramini, es que muchas personas que han comenzado a correr lo han hecho por su cuenta, sin la supervisión de médicos y de entrenadores personales. El resultado: el aumento de lesiones antes reservadas casi en exclusiva a los deportistas. El ejemplo característico es el aumento de la fascitis plantar, la inflamación de la fascia, la membrana que recubre la planta del pie.

Además de la famosa fascitis, explica el experto, en las consultas especializadas no es extraño tratar a corredores de problemas menos graves, pero igual de molestos, como una simple torcedura o un uñero. Por otro lado, correr no es bueno para las personas que tiene obesidad o soprepeso, ya que las articulaciones sufren esos kilos de más durante el impacto de la carrera, sobre todo las rodillas.

Caminar contra el dolor de espalda

La espalda, una zona crítica de la anatomía por la prevalencia del dolor, las lesiones y los problemas recurrentes como contracturas y pinzamientos, es otro punto débil de los corredores. El impacto reiterado en las vértebras de la columna afecta si existe algún tipo de diagnóstico previo como hernia o prolapso de disco. También pueden verse afectadas las zona lumbar y cervical por los movimientos bruscos que se realizan al correr en terrenos no habilitados para ello, como las ciudades.

En cambio, si hablamos de caminar, los contras se convierten en pros. La actividad física sin «sufrimiento» fortalece la musculatura de la espalda, protegiéndola contra los diagnósticos antes mencionados. Por otro lado, advierte Pouramini, el mejor arma contra el dolor de espalda es la prevención. Prevenir el sedentarismo, explica, es siempre mejor, que recetar pastillas para el dolor de espalda a alguien que continúa en la misma postura frente al ordenador, hora tras hora y día tras día.

Un paseo sin paradas ni distracciones, de al menos 45 minutos diarios ( salvo excepciones por prescripción médica) y a buen ritmo nos ayudará también a mejorar nuestra salud global. Toma nota de estos otros diez motivos para calzarte las zapatillas, según el autor de Escuela de la Espada.

—Regula los niveles de azúcar. Se reduce el depósito de glucosa, ya que las células la consumen durante la actividad física.

—Tonifica los músculos de las piernas. Los ejercita, los obliga a trabajar y les otorga una sensación de fortaleza y bienestar.

—Disminuye la presión arterial. El ejercicio favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y el transporte de oxígeno a través de los mismos. Es una manera orgánica más eficiente de trabajo que reduce la tensión arterial.

—Favorece la motilidad intestinal, evitando el estreñimiento y las hemorroides. Caminando mueves el intestino, lo que facilita la evacuación de las heces.

—Mejora el estado anímico. La actividad física favorece la liberación de las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Pasear nos relaja y ayuda a pensar con claridad.

—Regula el peso. El cuerpo en movimiento reduce las calorías y aumenta la masa muscular, que, a su vez, necesita de mayor consumo energético para funcionar.

—Fortelece los huesos. Retrasa la aparición de la osteoporosis a propiciar la mejor absorción del calcio.

—Disminuye los dolores musculares y articulares. En ambos casos se mejora la flexibilidad y la fuerza.

—Mejora la calidad del sueño. El deporte suave nos cansa sin llegar a activarnos en exceso, aunque siempre es mejor practicarlo entre unas cuatro y seis horas antes de acostarse.

—La vida se hace más larga y mejor. La actividad física protege nuestra salud cardiovascular y fomenta la longevidad.

—Si caminas, vivirás más y mejor.

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