Josep Brangulí

Evita Perón: su influencia en la moda del siglo XXI

Al cumplirse un siglo de su nacimiento, su autoridad en el estilo femenino sigue con más vigencia que nunca. Repasamos las claves de su guardarropa

MadridActualizado:

Conseguir que Christian Dior confesase que su reina favorita era Eva Perón no debió ser tarea fácil. Nacida en 1919 y desaparecida en 1952, Eva Perón supuso una revolución feminista y femenina en el Cono Sur y se consagró como un icono mundial tras su muerte.

Si su imagen saludando a los argentinos desde el balcón o amortajada en un vestido de Dior se quedó en la retina de millones de personas entonces, no es menos cierto que Eva Perón sigue influyendo en los creadores de moda y estilistas del siglo XXI, justo un siglo después de su nacimiento.

Pero es que la obstinación, la fuerza de voluntad y el arrojo de la Eva María Duarte, quien salió del pueblo de Junín en 1934 huyendo de la pobreza, la llevó a los altares del poder y la fama cuando en 1944 conoció a Juan Domingo Perón, entonces secretario de Trabajo de la República Argentina.

Ella, que reconocía que solo se casaría con un príncipe o un presidente, consiguió con su porte, su carácter y su inteligencia natural seducir a Perón, a Argentina y al mundo.

Fuente de inspiración

Evita había comenzado trabajando en teatros de poca monta por necesidad. Siempre consciente de la importancia del «hábito» para el monje, al llegar a la Casa Rosada comenzó a utilizar los servicios de los mejores costureros de la esfera internacional y de las más afamadas costureras argentinas, como Paula Naletoff, Bernarda o Henriette.

Enamorada de los zapatos, su vestidor contaba con más de 200 pares diseñados por André Perugia -el zapatero más famoso de la época-, o Casa Miguel, mientras que sus sombreros los encargaba a menudo en Casa Giulia y Rosé Descart. Ya como esposa del presidente argentino, se presentaba ante los que ella llamaba sus «descamisados» vestida de punta en blanco y cubierta de joyas. «Ellos necesitan verme así, tienen derecho a soñar», aclaraba.

Repasando la moda actual, podemos decir sin lugar a dudas que es Evita una de las fuentes de inspiración más potentes para los creadores de este siglo XXI.

Los broches

Denostados durante décadas como accesorios carcas, llevan unos años de máxima actualidad. Actrices y políticas no dudan en acompañar sus chaquetas y vestidos de ejemplares de gran tamaño. Los desfiles de Gucci, Dolce & Gabbana y Prada han mostrado un buen elenco de broches.

Archivo
Archivo

Pamelas de ala levantada

Otra argentina, la Reina Máxima de Holanda, ha vuelto a poner de moda las pamelas de ala ancha levantada, un tipo de sombrero que durante décadas se ha percibido como poco favorecedor.

ABC
ABC

Pata de gallo

El antiguo diseño en blanco y negro está de vuelta en las pasarelas, principalmente en forma de chaquetas de corte austero, tal y como las llevaba Eva Perón.

Archivo
Archivo

Los recogidos con trenza lateral

Santo y seña de los peinados de Evita, los chignons bajos se convirtieron en su peinado habitual de primera dama, a menudo añadiéndoles una trenza lateral que medio siglo después retomó la campaña de un perfume de Narciso Rodríguez y que tanto la Reina Letizia como sus hijas llevan con frecuencia.

Archivo
Archivo

Vestidos de tul

De Dior a Giambattista Valli o Elie Saab, no hay marca de alta costura que no haya recurrido este último año a algún vestido en tul blanco o rosado, tal y como solía llevar Evita en sus noches de gala como «presidenta».

REUTERS
REUTERS

Los pochettes

Evita llevaba a menudo pochettes rectas de mano y modelos blandos con pliegues y cierre de estilo monedero, que solía ceñir a su cuerpo bajo el codo. Dos estilismos a la moda en las últimas temporadas.