Meghan Markle
Meghan Markle - Gtres

El secreto con el que Meghan Markle empieza el día

La futura mujer del Príncipe Harry desayuna un bol de açai, la fruta brasileña de moda por su potencial como antioxidante y por ser fuente de vitaminas A y C

MadridActualizado:

A medida que se acerca la boda real del año, la de Meghan Markle y Harry de Inglaterra, se van conociendo más detalles sobre la nueva royal de moda en todo el mundo. Conocida ya antes por su carrera como actriz no podemos desvelar cómo será su vestido de novia, pero sabemos cómo se cuida Markle y sus trucos para estar radiante en su día a día.

En sus redes sociales, en las entrevistas que ha concedido durante su trayectoria y en las declaraciones de amigos y conocidos hemos podido comprobar que Meghan combina dieta y deporte para sentirse bien y que come de forma saludable y hace ejercicio a diario.

El desayuno

Para empezar el día, Meghan Markle escoge un bol de açai, la fruta brasileña de moda por su potencial como antioxidante y por ser fuente de vitaminas A y C. Meghan ha declarado que nunca se salta el desayuno.

Lo interesante del açai es que es una fruta que contiene muchísimos antioxidantes, aportando proteínas, vitaminas y muchos minerales como hierro, zinc, magnesio y potasio, y por lo tanto, haciéndola una superfood. Es una fruta rica en vitaminas A, B, C y E. Gracias a esto hace que el cuerpo esté activo y lleno de energía durante todo el día, por eso al ser ingerido por la mañana ayuda. El açai bowl que toma Meghan consiste en jugo de açai, mezclado con leche de almendra granola y frutas.

Practica yoga y corre

Crecer con una madre que es instructora de yoga hizo que Meghan se adentrara en este deporte a una edad muy temprana. Además, ella combina el yoga con correr.

Meghan aseguró en una entrevista que el mejor truco para no saltarte ningún entreno es quedar con amigos para hacer yoga o salir a correr.

Se dedica tiempo a ella

«Me doy a mí misma el lujo de no hacer nada» contó en una ocasión en una entrevista y afirmó que «estamos todos tan increíblemente ocupados que siempre intento darme una hora al día para desconectar. Es parte de mi rutina, una balanza».