Cayetano y Francisco Rivera Ordóñez, en un evento en Granada
Cayetano y Francisco Rivera Ordóñez, en un evento en Granada - EFE

Los Rivera, unidos en la despedida de Francisco de los ruedos

El hijo de Paquirri y Carmina Ordoñez dice adiós al toreo hoy en la Goyesca de Ronda, junto a su hermano Cayetano

MADRIDActualizado:

De purísima y oro, con el semblante serio y la mirada abstraída, Francisco Rivera Ordóñez nunca olvidará su paseíllo por la Maestranza el 23 de abril de 1995. Sobre su arena dorada y con los tendidos llenos a rebosar recibió de manera triunfal la alternativa con Juan Antonio Ruiz «Espartaco» como padrino y en presencia de Jesulín de Ubrique. Hoy, veintidós años después y a 150 kilómetros de allí, en Ronda, se despedirá definitivamente de los ruedos en su Goyesca número 16. Las taquillas lucen desde el jueves el «no hay billetes». Nadie quiere perderse el adiós de una figura del toreo irregular a la que no se le puede negar su capacidad para crear espectáculo, aunque muchas veces fuera del albero.

Franciso se enfundará hoy en un traje goyesco diseñado por su mujer Lourdes Montes, una de las personas que más ha influido en su decisión de retirarse. Solo la idea de que su hija Carmen, nacida el 19 de agosto de 2015, pudiera llegar al mundo huérfana de padre le dio de bruces contra una realidad de sufrimiento e incertidumbre demasiado duras. Ocho días antes de dar a luz, su marido sufría una gravísima cornada en Huesca. Desde entonces, para Lourdes se han detenido las tardes en las que Francisco volvía a ponerse delante del toro. Una razón de vivir que prácticamente le venía impuesta desde antes de nacer con unas raíces taurinas donde confluyen las sangres Rivera, Ordóñez y Dominguín.

Por supuesto, Lourdes no se perderá hoy su última corrida. El diestro estará arropado por gran parte de su familia. Su hermano Cayetano Rivera, que espera un hijo junto a su mujer Eva González, comparte cartel con él. El primer toro de la tarde será para el rejoneador Diego Ventura y tras Paquirri torearán David Fandila «El Fandi», Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera.

Y en el tendido, todo hace prever, que se sentará su hermano por parte de padre Kiko Rivera. Aunque su relación ha pasado por altibajos por su eterno enfrentamiento con Isabel Pantoja por la herencia de su padre Francisco Rivera, últimamente parecen más unidos que nunca. El hijo de la tonadillera ha pedido a su madre en muchas ocasiones, aunque con poco éxito, que entregue los objetos personales que pertenecen a Francisco y Cayetano.

Carmina Ordóñez con sus hijos Franciso y Cayetana
Carmina Ordóñez con sus hijos Franciso y Cayetana - ABC

Los Rivera Ordóñez escenificarán en Ronda una reunión de hermanos incompleta, en la que faltará Julián Contreras Jr. con el que no han logrado acercar posiciones. El benjamín de Carmina vive una etapa alejado de los focos, centrado en sus entrenamientos físicos y con pocas ganas de figurar, aunque el nuevo amor de su padre, Julián Contreras, le haya devuelto a la actualidad.

Quien hará todo lo posible por no perderse la Goyesca será su primogénita Cayetana. Tras pasar unos días de vacaciones en Ibiza junto a su madre, Eugenia Martínez de Irujo, y su pareja, Narcís Rebollo, la joven de 17 años se desplazará a Málaga.

Faceta empresarial

A partir del lunes, Francisco afrontará una nueva etapa sin traje de luces, pero con los flashes siempre pendientes de él. Su vida personal ha reportado a la prensa rosa las mismas, e incluso más glorias, que sus faenas a la taurina. Y ahora combinará la explotación de su personaje, forjado a golpe de portadas y exclusivas como ya hiciera su madre, con su faceta como empresario. Regenta un negocio de recogida de chatarra y su posterior reciclado y otro relacionado con la vinicultura, donde aparece como uno de los propietarios de la bodega Liba. Además, junto a su hermano Cayetano, explota comercialmente la finca de El Recreo de San Cayetano, en Ronda, que perteneció a su abuelo Antonio Ordóñez y donde reposan las cenizas de Orson Welles. Ahora la alquilan para celebraciones de eventos. El cortijo, que se extiende sobre un terreno de 10 hectáreas, con olivar, árboles frutales y piscina, cuenta con cinco habitaciones dobles en suite.

Pero, sin duda, el negocio que más llena a Francisco es la gestión de la plaza de toros de Ronda, a la que él considera como un monumento a la colosal figura de su abuelo. Este y su padre han sido quienes le han guiado a lo largo de sus veintidós años mirando siempre de frente al toro. Ellos también estarán muy presentes hoy en su adiós.