Rafa Nadal y su prometida Mery
Rafa Nadal y su prometida Mery - Cordon Press

Rafa Nadal despide su soltería con un viaje de amigos por la Ruta 66

Antes de su boda en otoño con Mery Perelló, el tenista ha organizado una escapada a Cerdeña y una gira por EE.UU. con fin de fiesta en Las Vegas

MadridActualizado:

Un viaje bajo el sol del Mediterráneo, de cala en cala a remojo de aguas turquesas y brindis con champán. Otro, devorando kilómetros por la carretera más famosa del mundo, salpicada de diners inconfundibles por sus neones y moteles de dudosa calidad. Rafael Nadal (32 años) despedirá su soltería por todo lo alto los próximos meses, con dos planes bien diferentes y con un ojo siempre puesto a su agenda de compromisos deportivos. Según ha podido saber ABC por fuentes cercanas al tenista, ha organizado una escapada a Cerdeña y un viaje a EE.UU. para cubrir parte del trazado de la Ruta 66 y poner el colofón en Las Vegas, la «ciudad del pecado» para disfrutar sin prejuicios. Dos escapadas previstas para antes del próximo otoño cuando le dará el «sí, quiero» a Mery Perelló, tras catorce años de sólido noviazgo.

La despedida en Cerdeña podría tildarse de oficial, puesto que le acompañará un nutrido grupo de amigos y ya se habrían cursado las invitaciones. Está previsto incluso que se permita en algunos momentos la presencia de un fotógrafo de confianza para que posteriormente distribuya alguna imagen que sacie el interés de los medios. La segunda isla más grande del Mediterráneo destaca por sus calas deslumbrantes, villas espectaculares y coquetos locales de copas.

Cerdeña
Cerdeña

Lo natural sería que la pandilla recalase en Costa Esmeralda -el corazón del lujo- en la parte norte de la isla, con la magia distribuida entre Porto Cervo y Porto Rotondo. Reservada para una élite, dispone de helipuertos, campos de golf y tiendas de primeras marcas. Es más que probable que el tenista y sus amigos inviertan buena parte del viaje en navegar.

La segunda despedida, de carácter más alocado y reservada solo para su grupo de amigos íntimos, se celebrará en EE.UU. Tienen previsto cubrir parte del trazado de la Ruta, que une Chicago con Los Ángeles con autocaravana y el colofón lo pondrán en Las Vegas, la ciudad que muchos reservan para su última noche de libertad y de la que nada debe trascender porque lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. Un destino que también eligió para despedir su soltería Cayetano Rivera en 2015 y que nutrió la trama de uno de los grandes éxitos de taquilla de Todd Phillips «Resacón en Las Vegas».

Señal de la Ruta 66
Señal de la Ruta 66

La segunda parte de este filme transcurre en otro destino ya bien conocido por el tenista. En 2010 invitó a sus amigos más cercanos a pasar unos días en Tailandia. Se alojaron en el Intercontinental Hua Hin Resort de Prachuabkhirikhan, donde la suites cotizan a 5.000 euros la noche. Un importe que Nadal no desembolsó, puesto que recibió una invitación directa del hotel. El tenista inauguró una suite de 450 metros cuadrados, construida sobre la vivienda de la cocinera del rey Rama VII.

Los detalles del futuro enlace se van conociendo a cuentagotas. El blindaje es mayúsculo y el campeón de Manacor incluso quiere investigar quién está detrás de la filtración de su boda, puesto que muy poca gente de su entorno sabía sus planes. Ocho meses tardó la prensa en destaparlos. La pedida tuvo lugar en Roma el pasado mayo y no se desveló hasta enero en una información publicada por la revista «¡Hola!». Además de la fecha concreta, otra de las grande incógnitas es dónde se celebrará. Algunos apuntan a Manacor, la localidad natal de ambos, y concretamente al campo de golf de Pula, en el que los Nadal celebran numerosos eventos familiares. Pero en el caso de buscar privacidad para su enlace, Manacor no sería la opción más indicada.

En cuanto al vestido de Mery, algunas personas de su entorno dirigen sus miradas a la diseñadora Rosa Esteva, de la firma Cortana. La modista es de Son Servera, un pueblo muy cercano a Manacor y las familias de unos y otros tienen lazos desde hace años.

De momento, ultiman los flecos de sus despedidas para poder desconectar lejos de miradas indiscretas y sagaces paparazis.