Pedro Passos Coelho
Pedro Passos Coelho - REUTERS

Polémica en Portugal por el hijo que ha tenido por inseminación artifical la sobrina de Passos Coelho

Raquel Rosa acudió a una clínica de reproducción asistida en España el pasado abril, en vista de que Portugal solo aprobó una ley específica en agosto

FRANCISCO CHACÓN
Corresponsal en PortugalActualizado:

La sobrina del ex primer ministro portugués, el conservador Pedro Passos Coelho, ha desatado la controversia al otro lado de la frontera después de tener un bebé con su novia, Andreia Domingos, por el método de la inseminación artificial.

La ley específica sobre este asunto entró en vigor el pasado mes de agosto en el país vecino, votos de su tío incluidos, pero Raquel Rosa prefirió no esperar y acudió con su pareja a un banco de esperma en España. «Nos desplazamos a España porque aún no estaba permitido en Portugal», dice esta aguerrida mujer después de dos años junto a su enamorada.

Concretamente, se inclinaron por la clínica de reproducción asistida FIVMadrid, según ha podido saber este periódico. Un prestigioso centro especializado en el sector que ofrece servicios relacionados con la inseminación artificial, la fecundación in vitro y la donación de óvulos, además de albergar unos laboratorios de embriología y andrología.

El niño, que se llama Noah, pesó 3,4 kilos al nacer el pasado 9 de enero en una clínica de Viana do Castelo, localidad portuguesa próxima a Galicia.

«Prefiero no saber si me he equivocado o no, solo puedo decir que las dos queríamos tener este hijo y lo hemos tenido», dice Raquel Rosa, con tres hijos de relaciones anteriores, mientras su compañera tiene igualmente otros tres.

«Si Cristiano Ronaldo pagó para tener un hijo fruto de un vientre de alquiler, ¿por qué yo no puedo hacer algo así? ¿Alguien sabe quién es la madre del hijo de CR7? No, pero, claro, es un jugador de fútbol», declara la sobrina de Passos Coelho visiblemente airada por el revuelo causado en Portugal desde que se supo que pretendía apostar por ese tipo de maternidad.

La subrogación se llevó a cabo inseminando a Andreia Domingos, de 33 años, uno más que ella. «Lo único que me interesa saber es que este niño es muy amado por quien le rodea… y lo que deseo es tener salud para acompañarlo a dar pasos en la vida. El resto no me importa. Cuando alguien se preocupa por la persona con quién duerme A o B, el problema no está en los demás, está en él o ella», declara Raquel Rosa con valentía en las redes sociales.

Ahora mismo el bebé está registrado como hijo de su pareja, pero prosigue con la misma rotundidad: « Vamos a luchar para que esta criatura lleve nuestros apellidos. Mi hijo no tiene padre, tiene dos madres. Si es necesario, iré a los tribunales porque somos una familia».