Colin Firth y su mujer denuncian a un periodista italiano por acoso

El actor y Livia Giuggioli acudieron a la Fiscalía cuando el intérprete recibió imágenes de su esposa desnuda

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Nadie habría podido imaginar que uno de los matrimonios más longevos y admirados de Hollywood haya protagonizado, en la esfera de su vida privada, una auténtica película de terror. La imagen que proyectan en los medios es la de una pareja invencible. Sin embargo, ellos no han escapado del acoso y las amenazas de un individuo que pertenece a su pasado.

El actor y productor británico Colin Firth (57 años), uno de los galanes del cine actual y que logró un Oscar por su interpretación del Rey Jorge VI en «El discurso del rey» (2010), y su bellísima mujer, la romana Livia Giuggioli (48), productora cinematográfica y comprometida en batallas sociales y ecológicas, acaban de revelar que presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Roma debido a las reiteradas amenazas y a la persecución constante por parte de un periodista italiano, el excorresponsal en Brasil de la agencia de noticias ANSA, Marco Bracaccia. Livia mantuvo con Bracaccia una amistad durante la infancia, que este se resistía a olvidar.

Firth y Giuggioli ahora han relatado a los medios la siniestra historia. Al parecer, el periodista comenzó a molestar a la productora con una serie de llamadas telefónicas constantes y amenazadoras, así como numerosos mensajes. La gota que colmó el vaso de la paciencia de la pareja llegó cuando Bracaccia envió un correo electrónico a Firth con fotografías de su esposa desnuda. La pareja decidió entonces interponer una demanda.

Un infierno

En su denuncia, Livia Giuggioli detallaba el acoso que había sufrido: mensajes continuos, llamadas telefónicas y amenazas, aterrorizándola y obligándole a cambiar su ritmo de vida. Así durante ocho meses, que se convirtieron en «un infierno y en una eternidad», según Giuggioli. Desde septiembre 2016 hasta mayo de 2017.

Con la denuncia presentada en Roma se abrió una investigación por parte de los carabineros, coordinada por el fiscal Vittorio Pila. En el domicilio de Marco Brancaccia recabaron los datos de su ordenador y del teléfono móvil, mientras el periodista repitió las mismas amenazas que hacía a su víctima, según informa el diario «La Repubblica». «¿No quería ruido?», preguntó desafiante Brancaccia a los carabineros. «Mañana se publicará un estupendo artículo. Esto es información. Si se hubiera llamado Maria Rossi (un nombre al azar), no habríamos llegado hasta aquí», dijo el periodista a los carabineros. Esa era la manera con la que Marco Brancaccia atormentó a la empresaria Giuggioli, con la supuesta amenaza de arruinarle la vida, el matrimonio y la familia. Una realidad atroz para una pareja acostumbrada a la seguridad y la privacidad, aunque Colin Firth se encuentre permanentemente en el punto de mira de los periódicos sensacionalistas británicos, como buena parte de las celebridades de su país.

Procesado

Marco Bracaccia no ha logrado su objetivo. La magistratura ha abierto el procedimiento para procesarle. Ahora el periodista dice no reconocerse en la versión de los hechos que ofrecen los medios italianos, en particular «La Repubblica», el primer periódico en ofrecer los detalles del caso. Los abogados de Brancaccia han declarado que su defendido «es absolutamente ajeno a los hechos que se le imputan y por eso ha presentado una denuncia para tutelar su buen nombre y su honorabilidad».

Parece que este es el final de una pesadilla para Colin Firth, quien se siente italiano de adopción -el pasado año le dieron la nacionalidad italiana y también conserva la británica-, y para Livia Giuggioli, que en Londres gestiona la compañía Eco Age. Además, ambos participan en Survival International, movimiento por los derechos de los pueblos indígenas.