Jair y Michelle Bolsonaro, el día de su boda religiosa en 2013
Jair y Michelle Bolsonaro, el día de su boda religiosa en 2013 - REDES SOCIALES

Michelle, la mujer que «amansa» a Jair Bolsonaro

En Brasil califican a la esposa del candidato presidencial como «una mujer recatada» que permanece en la sombra. Lo suyo fue amor a primera vista desde el mismo instante en el que sus caminos se cruzaron en el Congreso de Brasilia

CORRESPONSAL EN SAO PAULOActualizado:

Lo suyo fue un amor a primera vista desde el mismo instante en que Michelle de Paula Firmo Reinaldo (38 años) se cruzó en el camino del diputado Jair Bolsonaro (63) en el Congreso de Brasilia, donde ambos desempeñaban diversas funciones: por aquel entonces, él era parlamentario en su quinta legislatura y ella oficiaba como asesora. Corría el año 2007 y el político ultraderechista y líder del Partido Social Liberal -que el domingo venció en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil- la animó a trabajar a su vera. Los 25 años que median entre uno y otra jamás supusieron una barrera para un flechazo, que, tras el abandono de Michelle del puesto que acababa de estrenar, se materializó con una boda civil seis meses después. Tampoco fue un obstáculo que él ya tuviera cuatro hijos, fruto de dos matrimonios anteriores: con Rogéria, su primera esposa, tuvo a Flávio, Carlos y Eduardo. De su unión con Ana Cristina nació su hijo Renan.

Junto a Michelle, Jair Bolsonaro -quien atiza como nadie el fuego de la polémica por sus manifestaciones racistas, machistas y homófobas, que le llevaron el pasado septiembre a recibir una puñalada durante un mitin en la ciudad de Juiz de Fora-, resulta un tipo gentil, romántico y apasionado. Un auténtico enamorado que susurra poemas a su compañera. «Todo comenzó cuando nos vimos por primera vez en la oficina de Jair. No tardamos en estar seguros de que queríamos compartir una vida juntos», contó Michelle en una de las pocas entrevistas que ha concedido a los medios, pese al interés que despierta. En marzo de 2013 oficiaron en Río de Janeiro una segunda boda, esta vez religiosa, ante 150 invitados.

Ajena a la controversia

En la actualidad, Michelle y Jair viven con su hija Laura (7) en un lujoso condominio del barrio Barra da Tijuca. De hecho, una alusión a la cría desató las carcajadas de sus oyentes cuando se refirió a ella en los siguientes términos: «Tengo cinco hijos. Cuatro fueron hombres, en la quinta tuve un momento de fragilidad y vino una mujer». Pese a todo, Michelle consigue mantenerse ajena a las controversias machistas de su marido. Ejemplifica lo que los brasileños llaman una «mujer recatada», en alusión a una suerte de «esposa perfecta» para un político como Bolsonaro: bonita, joven y discreta, aunque con el mando en el hogar. Se sabe que es muy religiosa y activista en las iglesias evangélicas más conservadoras, donde realiza trabajos de voluntariado y se ha especializado en la educación de niños sordomudos.

El estilo de Michelle es sencillo: usa mocasines, pocas veces se sube a unos tacones y le gusta lucirse en vaqueros y camiseta. De vez en cuando se deja ver con chalecos. Suele comprar en Zara, aunque no renuncia a un bolso de Louis Vuitton. En definitiva, la tercera esposa del «Donald Trump brasileño» dista mucho de ser una Melania al uso y, según cuentan sus amigos, prefiere mantenerse en un discreto segundo plano por acuerdo de ambos. Parece ser que esa decisión tiene mucho que ver con los anteriores matrimonios del candidato presidencial. En 1992, Rogéria llegó a ser concejal en Río de Janeiro y Bolsonaro admitió entonces que su matrimonio terminó tras aquellas elecciones. Con Ana Cristina, que acaba de perder su escaño en el Parlamento, protagonizó una agria disputa pública por la custodia de su hijo.

En una de las pocas ocasiones en que Bolsonaro se refirió a su esposa Michelle fue para definirse como un marido caballeroso y dispuesto. También admitió que su mujer es descendiente de negros: «Mi suegro es Paulo Negão y cuando vi a su hija, no quería saber quién era su padre».