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Melania Trump abre a Fabiana Rosales las puertas de Mar-a-Lago

La primera dama de EE.UU. recibió, de igual a igual, a la mujer de Juan Guaidó en su casa de vacaciones en Florida

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Aunque no es muy dada a mantener una agenda oficial propia y mucho menos a inmiscuirse en asuntos políticos o diplomáticos, la primera dama estadounidense, Melania Trump, hizo una excepción el jueves para recibir a Fabiana Rosales, opositora venezolana y mujer de Juan Guaidó, en su lujosa mansión de Mar-a-Lago, en Florida.

Ambas hablaron de hecho sobre la situación política en Venezuela y Trump tuvo el gesto de recibir a Rosales con todos los honores de una igual, colocando la bandera de Venezuela junto a la de EE.UU. en la entrada de la residencia y atribuyéndole todos los honores reservados para una primera dama. «Estoy con usted», le dijo públicamente, en señal de apoyo.

Lenguaje corporal

La primera dama norteamericana, de 48 años, se ha quejado en numerosas ocasiones por los comentarios que sus apariciones suelen suscitar en los medios norteamericanos, habitualmente centrados en su atuendo y el lenguaje corporal con su marido. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha lanzado una campaña para luchar contra el acoso en internet.

Sin embargo, el acto más político de la primera dama hasta la fecha ha sido la recepción a Rosales, un contundente gesto institucional mientras el régimen de Nicolás Maduro se eterniza en el poder en Venezuela. En octubre del año pasado, Trump visitó sola varios países del continente africano para impulsar programas educativos.

El propio presidente Trump se encontraba el jueves por la noche en Mar-a-Lago, pero no participó en la recepción. La pareja suele escaparse a su residencia en Florida los fines de semana, en muchas ocasiones desde el jueves, y suele organizar allí recepciones diplomáticas para mandatarios extranjeros. Trump también juega al golf en el campo que tiene allí.

Embajadora internacional

Rosales tiene un perfil mucho más activo políticamente que el de Melania Trump. A sus 26 años es una veterana opositora al régimen y cumple las funciones de embajadora internacional del gobierno de transición de su marido. Antes de verse con la primera dama norteamericana fue recibida en la Casa Blanca por el propio presidente y luego visitó Miami, donde se reunió con representantes de la comunidad venezolana.

En el encuentro, las dos mujeres se hicieron un selfi, en un momento que ambas publicaron coordinadamente en sus redes sociales. Rosales dijo a través de un mensaje difundido en Twitter: «Fue un encuentro muy cálido y verdaderamente inspirador. Gracias Sra. Melania por su compromiso con nuestro pueblo de Venezuela, pronto nos reencontramos en Libertad».

La recepción a Fabiana Rosales en Mar-a-Lago ha sido el acto más político de Melania Trump
La recepción a Fabiana Rosales en Mar-a-Lago ha sido el acto más político de Melania Trump - ABC

Rosales ha capturado esta semana la atención de los norteamericanos durante la gira que la ha llevado a Nueva York, Washington y Miami. Los medios de EE.UU. le han dedicado perfiles y entrevistas y sobre todo han destacado su trayectoria política y su larga oposición a los abusos humanitarios del régimen de Maduro. «Temo por la vida de mi marido», llegó a decir en la Casa Blanca el miércoles.

«Esta mujer ha padecido mucho», dijo de ella el presidente Trump durante la recepción en el Despacho Oval. Rosales, periodista de profesión, ha trasladado a sus interlocutores en EE.UU. el acoso sistemático del régimen a su familia, incluida su hija de dos años, Miranda. A principios de semana, el coche de su marido fue rodeado y atacado.

Vestido agotado

Tras el encuentro de ambas mujeres en Mar-a-Lago, el equipo de Trump reveló que el vestido de esta, a rayas verticales, era del diseñador Derek Lam, un modelo que ya se ha agotado en las tiendas. Rosales optó por un conjunto con chaleco y pantalón. En sus reuniones con mandatarios suele lucir pantalón e incluso ha optado en alguna ocasión por vaqueros, proyectando una imagen juvenil e informal poco frecuente en Washington.

Melania Trump, que fue modelo, ha seguido la estela de su predecesora, Michele Obama, e intenta favorecer en su armario a los diseñadores norteamericanos, aunque en ocasiones ha participado en actos oficiales con modelos de diseñadores italianos como Dolce & Gabbana y Gucci.