Pierre Berge y Madison Cox
Pierre Berge y Madison Cox - Joelle Vassort

Un «matrimonio de conveniencia» para el gran amor de Yves Saint Laurent

Pierre Bergé, el socio y compañero del mítico modisto, se ha casado con Madison Cox para asegurar su legado

MadridActualizado:

Cuando François Hollande impulsó el matrimonio gay en Francia, tenía de su lado a un gran valedor de la causa en el mundo de la empresa y los medios: Pierre Bergé. Ahora, Bergé, empresario de la moda y de la comunicación ha ejercido su recién adquirido derecho para asegurar la pervivencia de su legado junto a Yves Saint Laurent y reorganizar su vida, contrayendo matrimonio con Madison Cox, un paisajista norteamericano que trabaja en su fundación desde hace años.

Pierre Bergé (1930, Isla de Oléron) saltó a la fama hace casi 60 años cuando se asoció con un joven Yves Saint Laurent, de quien fue pareja, socio y mentor durante varias décadas. Sin la inteligencia, la capacidad de negociación, el ímpetu, la frialdad y la obstinación de Pierre Bergé, Saint Laurent ni siquiera hubiera podido crear su propia marca, deprimido como estaba tras su drástico y cruel despido como director creativo de Christian Dior Couture.

Tándem perfecto

Con Yves, Pierre formó un equipo profesional durante cuatro décadas y una pareja de hecho durante 20 años. Supo guiar el ego y las manías de Saint Laurent con la maestría con la que su propia madre ejercía de profesora del Método Montessori. También supo crear una empresa y un equipo fuerte y eficaz, quizás inspirado por el bagaje de su padre como financiero y aficionado al rugby. Pierre, un hombre poco agraciado físicamente, posee no obstante una inteligencia aguda y una gran cultura, además de una voz peculiar y un ojo clínico para la estética en todos los sentidos.

Juntos, Pierre e Yves crearon la casa Saint Laurent, decoraron sus casas y jardines e hicieron acopio de una fantástica colección de arte y mobiliario que Bergé no ha dudado subastar en parte, a la muerte del creador nacido en Orán. Tras vender su empresa al Grupo Gucci a finales de los 90, constituyeron la base de lo que en un futuro sería su fundación. Pero la muerte de Yves en 2008 hizo que Bergé acrecentase la importancia de su nombre y su figura en la fundación común. Días antes de la desaparición de Yves, se casaron en un «Pacte civil de solidarité», para facilitar la gestión de su patrimonio común. Bergé, desde entonces, ha contado su vida en una película, se ha deshecho de las piezas que menos le gustaban de su colección, ha puesto al día la fundación en Marrakech y París, ha comprado una participación en varios medios -«Le Monde», entre otros- y no para de simplificar su vida y la estructura de su legado.

Ahora, a los 86 años, Pierre Bergé vuelve a preocuparse por el futuro de su patrimonio y su reputación y, al no tener hijos, vuelve a repetir la operación, casándose con el prestigioso paisajista norteamericano Madison Cox, alguien que lleva años trabajando con él, y que comenzó como paisajista del famoso Jardin Majorelle de Marrakech y del jardín de Villa Majorelle, la propiedad de Bergé y Saint Laurent en la ciudad marroquí, y continuó como paisajista del Chateau Gabriel que los empresarios poseen en Deauville, para pasar a convertirse en la actualidad en vicepresidente de la Fondation Pierre Bergé-Yves Saint Laurent.

«He regularizado mi situación con Madison Cox», ha declarado esta semana pasada Pierre Bergé. Madison Cox, de 59 años, será el futuro presidente de la fundación y el heredero de los bienes y el legado de Bergé-Saint Laurent, según ha declarado el mecenas. «Madison va a ser mi sucesor». Lo curioso del caso es que Cox, a quien Bergé afirma conocer desde hace 40 años -algo que parece exagerado-, solía recibir hasta hace 3 o 4 años a grupos de célebres gays del mundo del arte, la moda y los medios en su casa de Tánger, hogar que compartía a menudo con un atractivo y prestigioso diseñador del noroeste de la India, que ha colaborado con los más grandes grupos de la moda mundial, llamado Jaimal Odedra, su pareja sentimental durante ocho años.

El jardinero de los ricos

Madison Cox, nacido en San Francisco, es conocido como el «jardinero de los millonarios» por haber colaborado en los proyectos de paisajismo de las mansiones de Sting, Marella Agnelli, Bloomberg, entre otros. El jardín de Marella Agnelli en Marrakech en villa «Aïn Kassimou» se supone que es uno de los más impresionantes jardines privados en la actualidad. El estilo de Cox es tradicional, aunque evita excesos de simetrías y disfruta mezclando plantas muy diversas.

El nuevo matrimonio ha declarado que pasará su luna de miel en distintos lugares del Europa y que acudirá la inauguración oficial de la Fundación PB-YSL de Marrakech en octubre. Pierre Bergé ha declarado que tras sus 10 años junto a Bernard Buffet y sus décadas junto a Saint Laurent, ahora ha aprovechado la posibilidad de contraer matrimonio legalmente con Madison Cox. Sea amor, sea seguridad de cara a su vejez o su legado, el matrimonio con Cox, una persona de su confianza, parece ser ventajoso para ambos. Y las uniones «por el interés y por el capital» duran para siempre.