Diego Maradona junto a su exmujer Claudia Villafane y sus hijas Dalma Nerea y Giannina Dinorah
Diego Maradona junto a su exmujer Claudia Villafane y sus hijas Dalma Nerea y Giannina Dinorah - ALEC MICHAEL

Maradona vuelve a decepcionar a su hija Dalma

El astro argentino finalmente no acudió a la boda de la joven con Andrés Caldarelli

BUENOS AIRESActualizado:

Compuesta y con novio. Así dejó Diego Armando Maradona a su hija Dalma, el día de su boda. Aunque, en rigor, boda, boda, no fue. Se trató de una ceremonia de estética y formato religioso para poder montar un fiestón vestida de blanco o parecido porque no se difundió una imagen suya.

En lugar del sacerdote hubo un «psicólogo social» y en reemplazo de la iglesia unos espléndidos jardines del centro de festejos, congresos o lo que pida el cliente, La Herencia, en Pilar, cinturón de la ciudad de Buenos Aires. La «nena» como durante años se refería el exjugador de fútbol a su hija de 30 años, se había casado por lo civil una semana antes pero su gran apuesta era la boda «trucha» (falsa) del sábado. Ella y a su flamante marido, Andrés Caldarelli, de 31, tenían el sí del ex número uno del balón, desde hace algunas semanas pero el padre de la novia nunca llegó.

Las razones de la ausencia de «el Pelusa», como se conoce a Maradona en su país, no terminan de estar claras. Para algunos el jeque propietario del equipo que entrena en Dubait le prohibió faltar a un encuentro de la liga que consideraba importante (el partido se celebró y los de Maradona ganaron 2-0). Otros, aseguran que el ex 10 de la selección argentina encontró en esa convocatoria la justificación perfecta para evitar una cita a la que tenía prohibido, por orden de Dalma, acudir con Rocío Oliva, novia, pareja y ex acusada de ladrona por él mismo durante uno de los paréntesis de la turbulenta relación. Los que conocen al hombre que cambió la historia del fútbol sobre «la cancha» no dudan al asegurar que nada le hubiera detenido para asistir a la ceremonia si lo hubiera deseado de corazón.

En las guerras de la familia Maradona posiblemente se encuentren las razones de la ausencia de Diego Armando en el día más importante de la hija que sueña con ser una gran actriz en el futuro. El hombre que durante años se negó a reconocer a otros hijos que no fueran los que tuvo con Claudia Villafañe (ellas tampoco querían saber nada de sus medio hermanos) pasó de proclamar que «las nenas» eran sus únicas descendientes a abrir las puertas y dar el apellido (por orden judicial) a Jana y a Diego e inscribir a «Dieguito Fernando», el menor de todos que tuvo con Verónica Ojeda. El cambio se produjo después de que demandara a Claudia Villafañe, por apropiarse de fondos y recuerdos que consideraba suyos. Dalma y Gianina se pusieron del lado de su madre. Desde entonces, y con la incompatibilidad entre las chicas y Rocío Oliva (más ó menos de su dad), la relación fue un desastre.

Con el anuncio de la boda de Dalma parecía que se había alcanzado una tregua. Los últimos meses la propia novia había dando información en cuentagotas donde reconocía que su papá la llevaría del brazo por la alfombra roja. Por fin, tras negociar que su madre tampoco iría con «tontín» como Maradona bautizó despectivamente a Jorge Taiana, el novio de Claudio Villafañe, su padre había accedido a ir de su brazo.

El sueño de Dalma no se hizo realidad pero el sábado entró de brazo de Lito Dorfman, el «psicólogo social» que oficiaría de maestro de ceremonia. Entre los cerca de trescientos invitados mucha gente de la farándula argentina como los actores Gastón Pauls, Pablo Echarrí (con alergia a la herencia histórica española) y su mujer, Nancy Dupláa. De la familia, desde Pochi, la abuela materna de Dalma hasta su tío Lalo Maradona sin olvidar a su hermana Gianinna y a Benjamín, el hijo del Kun Agüero. El «faltazo», ya está dicho, fue el del padre de la novia.