Lourdes Montes y Eva González
Lourdes Montes y Eva González - Arjona

Lourdes Montes y Eva González: tú en Sevilla y yo en Madrid

Lo único que separa a la diseñadora y la presentadora es la distancia geográfica. Niegan estar enfrentadas

MadridActualizado:

Entre Lourdes Montes (35 años) y Eva González (38) sólo hay una distancia geográfica. Esta semana, la revista «¡Hola!», de la que, curiosamente, la diseñadora es bloguera, llevaba a su portada las claves de lo que la publicación denomina un supuesto enfrentamiento. Algo que las protagonistas se han encargado de desmentir. Hasta el propio Francisco Rivera (45), marido de Montes, quiso aprovechar su presencia en el plató de «Espejo Público» (Antena 3) para zanjar la supuesta polémica surgida entre ambas cuñadas, asegurando que coincidieron el pasado fin de semana en privado pero no en público, a la vez que matizaba el tipo de relación que tienen: «Estuvieron el domingo comiendo en casa. No son mejores amigas, pero tienen una relación perfecta de cuñadas. Se llevan mejor que Cayetano (42) y yo, con eso te digo todo», explicó entre risas.

Cayetano y Francisco Rivera
Cayetano y Francisco Rivera - GDG

Lourdes también aclara a ABC la situación, con la elegancia que la caracteriza: «No hay ninguna información que sustente el supuesto enfrentamiento. Entiendo que se siga hablando del tema por falta de noticias. No hay absolutamente ningún problema entre nosotras, todo este lío es absurdo», responde. A la otra cuñada en cuestión, Eva González, también le da vergüenza desmentirlo. Entonces, ¿que ha pasado entre ellas para que se las compare con Kate y Meghan, y su también rumoreada rivalidad por los pasillos de Buckigham Palace?

Ausencias

Hay que remontarse a la primavera de 2016 para encontrar una instantánea de ambas juntas. Sus maridos compartían cartel en la plaza de toros de Granada y se las vio muy cómplices. Eso unido a que Eva acudió el pasado fin de semana a Almonte (Huelva) para apoyar el desfile de moda flamenca de un íntimo amigo, el diseñador Cristo Báñez, y no al de Lourdes, que se celebraba al día siguiente, se ha interpretado como un segundo desplante. Pero en contra de lo que se pueda pensar, los afectados sí confirman encuentros, aunque en privado. Ambas han sido madres recientemente y han intentado compatibilizar la maternidad con sus carreras profesionales. La presentadora sorprendía a todos al arranque de temporada al anunciar que dejaba el popular «MasterChef», que tantos éxitos le había dado, por un contrato de cadena con Atresmedia para ponerse al frente de «La Voz».

Un reto del que puede estar orgullosa, ya que tanto el cambio de cadena como de presentador le ha supuesto al formato un incremento en la audiencia. Por su parte, Lourdes, también puede estarlo de su carrera como diseñadora. Empezó sin mucho ruido, pero en esta última pasarela flamenca su firma Miabril, de la que también inauguró tienda hace unos meses en Sevilla, fue muy aclamada notándose una evolución en los diseños, según los expertos. «Ambas son estilosas, exitosas, están enamoradas de sus maridos. ¿Qué se pueden envidiar la una a la otra? Si se llevan bien en privado no tienen porque estar juntas siempre ni tienen necesidad de escenificar nada en público», asegura una fuente cercana. Lo cierto es que si de los rumores queda algo, ellas demuestran una conexión envidiable, porque anteponen cualquier pequeño roce o diferencia a su amor por los hermanos toreros y sin hablarlo antes, pues siempre se las pilla por separado, ambas se escudan en algo real: la distancia geográfica entre Sevilla y Madrid.

Ahora mismo no están nada estresadas porque las miradas estén puestas en los próximos eventos familiares: el bautizo del pequeño Cayetano, que cumplió un año el pasado 4 de marzo, y el de Curro, que nació el pasado 9 de enero en Sevilla. La única rivalidad que puede existir en esas celebraciones no va más allá de un duelo de estilos, por otro lado predecibles, ya que son muy diferentes pero ambos muy seguidos.