Vodianova y su amiga Karlie Kloss
Vodianova y su amiga Karlie Kloss - Cordon

La «fiesta infantil» de Natalia Vodianova en Londres

La modelo rusa, embarazada de su quinto hijo, congregó a colegas y amigas para recaudar fondos entre los «súper-ricos» de la capital británica, con un envento deonde todos disfrutaron como niños

MadridActualizado:

La modelo rusa Natalia Vodianova (33 años) no tuvo una infancia fácil. Creció en una familia sin recursos, junto a dos hermanas menores (cada una, de un padre distinto) y una de ellas con parálisis cerebral. A los 11 años comenzó a vender fruta ambulante, poco después despachaba en su propio puesto y, a los 15, se inscribió en una academia para aprender a ser modelo. Aquella decisión le cambió la vida porque, dos años más tarde, ya estaba instalada en París y apuntalando una meteórica carrera en las pasarelas internacionales. Por eso, todos la conocen como Supernova.

Ahora, embarazada de su quinto hijo -tiene tres de su primer marido, el británico Justin Portman; y uno de su actual pareja, el empresario francés Antoine Arnault, de quien espera otro bebé- y sin aparcar una profesión implacable con la madurez y el paso del tiempo, Natalia Vodianova invierte buena parte de su tiempo y de su gran fortuna en una fundación enfocada a la infancia. «Forbes» estimó sus ingresos anuales en 4,8 millones de dólares (entre mayo de 2007 y abril de 2008).

Este fin de semana, la top rusa reunió en Londres (donde ya ha arrancado su semana de la moda) a un buen ramillete de colegas y amigas para recaudar fondos. Y lo ha hecho en formato de fiesta infantil, donde no han faltado los globos, las chuches, los batidos de fresa, los pasteles, los columpios y hasta un arenero. Entre los invitados, que tuvieron que descalzarse para entrar, se encontraban la top norteamericana Karlie Kloss, la modelo británica Erin O'Connor, la diseñadora rusa Ulyana Sergeenko, la exnovia de Leo Di Caprio, Toni Garrn, y un buen número de niños y adolescentes «hijos de súper ricos», según apuntó la propia Kloss.

La recuadación para la Naked Heart Foundation, organización que construye parques infantiles urbanos en Rusia y en Gran Bretaña, y que fundó tras la masacre de la escuela de Beslán, fue cuantiosa. En palabras de Karlie Kloss, «miles de libras». Hasta la fecha, se han construido 158 parques gracias a esta entidad.