El escritor Mario Vargas Llosa y su mujer, Patricia Llosa, en 2011
El escritor Mario Vargas Llosa y su mujer, Patricia Llosa, en 2011 - ABC

La esposa de Mario Vargas Llosa vuelve a España

Patricia Llosa aterrizó este martes en Madrid para visitar a sus amigos y disfrutar de la ciudad. Su todavía marido se encuentra de gira por Sudamérica

MadridActualizado:

Mario Vargas Llosa se encuentra de gira por Sudamérica para recibir sendos homenajes por su 80 aniversario y promocionar su última novela, «Cinco Esquinas» (Alfaguara). Este martes, el premio Nobel de Literatura recibió el enésimo doctorado «honoris causa» que luce en sus vitrinas, en esta ocasión el de la Universidad Diego Portales de Santiago de Chile. Su agenda al otro lado del charco se extenderá durante varios días, ya que está previsto que la próxima semana viaje a Buenos Aires para participar en la Feria Internacional del Libro de esa ciudad.

Mientras tanto, su todavía esposa, Patricia Llosa, ha puesto nuevamente distancia de su marido, del que se está divorciando tras medio siglo de matrimonio. Llosa y su hija pequeña, Morgana, aterrizaron ayer en Madrid para pasar una temporada en compañía de amigos. «Ha venido a visitar a sus amistades y disfrutar de la ciudad», señalan los íntimos de la ex «guardiana» del Nobel. Probablemente también aproveche su paso por la capital para reunirse con la famosa y prestigiosa abogada Elena Zarraluqui, que la representa en su caso de divorcio.

La mujer de Vargas Llosa lleva desde octubre del año pasado instalada en su piso del malecón Paul Harris, una de las zonas más elegantes del barrio limeño de Barranco (el mismo que compartía con el Nobel). Hace solo un mes, Llosa sufría allí uno de los golpes más duros de su vida: la muerte de su madre, Olga Urquidi. La centenaria Urquidi, que era suegra y tía de Vargas Llosa, llevaba una temporada instalada con su hija en el piso de Lima y falleció allí arropada por los suyos.

En los últimos seis meses, Patricia ha rehecho su vida en Perú, donde dicen que se siente muy a gusto. Allí se codea con la alta sociedad limeña (la socialite Charo Chocano de Fernández, el cotizado pintor Fernando de Szyszlo, el primer ministro Pedro Cateriano y la ministra de Cultura de ese país, Diana Álvarez-Calderón Gallo) y goza de una excepcional tranquilidad. «En Lima no sufre el acoso de los paparazis y eso la hace sentirse más libre», explicaba hace unos meses a ABC una de sus íntimas. «Ha reanudado muchas de las rutinas que tenía cuando estaba con Mario», añadía esta fuente. «Este ejemplo es muy ilustrativo de su carácter: aunque ya no viva con Mario, para ella su vida debe continuar...».