Lionard Luxury Real State

Domenico Dolce y Stefano Gabbana se desprenden de su tesoro inmobiliario

Piden 6,5 millones por la casa donde disfrutaron de sus años de juventud

RomaActualizado:

Domenico Dolce y Stefano Gabbana venden su lujosa villa en Stromboli, una de las más bellas islas del espectacular archipiélago volcánico de las Eolias, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, situado al norte de Sicilia, en el mar Tirreno. Ha sido residencia veraniega desde los años noventa de los dos estilistas, que han organizado aquí grandes fiestas y han acogido a personajes famosos, entre ellos Madonna, Naomi Campbell y Tom Cruise. Stromboli se hizo célebre en los años cincuenta después de que Roberto Rossellini rodara «Stromboli: Tierra de Dios», con Ingrid Bergman, su compañera durante varios años. Aquí nació su ardiente amor. Todavía hay placas y fotos en la isla para recordar episodios de la película, y el local más famoso es el bar Ingrid.

La exclusiva de la venta la tiene la agencia Lionard Luxury Real State, en cuyo catálogo hay 2.829 propiedades inmobiliarias de lujo, con un valor medio de 4,93 millones de euros. El precio de la villa de los diseñadores es reservado, pero según indiscreciones de algunos medios el valor está en torno a los 6,5 millones de euros. «La propiedad -se lee en el anuncio de Lionard Luxury- goza de una posición única sobre el mar, con una vista impresionante tanto de la isla como del volcán».

Violentas explosiones

El Stromboli volvió a ser noticia en todo el mundo el pasado 3 de julio por una serie de violentas explosiones que se registraron en el cráter del volcán, con una columna eruptiva de dos kilómetros de alto, con lapilli o pequeñas piedras de diversos tamaños que causaron la muerte de un excursionista italiano y diversos incendios. Un centenar de turistas huyó de la isla. El propio alcalde, Marco Giorgianni, declaró que Stromboli parecía «una zona de guerra, un escenario post bélico», tras la explosión del volcán. Ahora son muchos los que piensan que Dolce y Gabbana habrían puesto en venta su mansión por temor al Stromboli. Los estilistas han tenido que salir al paso de tales rumores: «Iddu -“Él”, así llaman al volcán los habitantes de la isla- habla siempre. Ningún miedo si lo hace con voz más o menos alta. Hace su escena. Es su belleza: una naturaleza muy fuerte, energética». Dolce y Gabbana, con gran amor por Sicilia, recuerdan algunos momentos emocionantes vividos junto al volcán: «Madonna hablaba -como todos- con Iddu. Lo oyes hablar, y cuando se calla estás deseando que vuelva a hablar con sus erupciones. El volcán te transmite energía, poder. Nunca hemos sentido miedo. Tom Cruise pedía cada día hacer una excursión. Y todos enloquecían, naturalmente, por la excursión vespertina con un barquito hacia la otra parte de la isla para contemplar la “sciara di fuoco”, el arroyo de fuego, antes de la habitual partida de cartas», manifiestan Dolce y Gabbana al «Corriere». Stromboli está en erupción continuamente desde hace más de mil años, y sus fuentes de lava y fuego pueden ser vistos desde lejos, sobre todo por la noche. Por esta razón, este volcán es el faro del Mediterráneo, visto como un amigo por griegos y fenicios, romanos y cartagineses.

Algo más tranquilo

Desmentido el rumor de que venden la propiedad por temor al volcán, Dolce y Gabbana explican las razones de la venta de su lujosa villa: «Stromboli ha sido nuestro primer gran amor. La casa que compramos juntos cuando éramos jóvenes, ahora ya somos mayores y se hace necesaria mucha energía para vivirla. Necesitamos algo más tranquilo».

Stefano Gabbana y Domenico Dolce
Stefano Gabbana y Domenico Dolce - GTRES

La villa no es exageradamente grande: poco más de 500 metros cuadrados, de los que 235 corresponden a la vivienda, que tiene siete habitaciones, cada una con un color diverso; y 300 para jardines y terrazas y una playa privada. Dolce y Gabbana ampliaron tres veces la villa con sucesivas compras de casas típicas. La primera parte de la vivienda se la vendió un artista suizo. «Hemos llegado a acoger a 14 personas. Hemos hecho cientos de vacaciones. La hemos definido siempre como la casa de los salvajes, porque podíamos movernos descalzos y hacer un tipo de vida, cada uno podía hacer lo que le viniera en gana, ya fuera desayunar con bollos o huevos y bacon. Siempre había idas y venidas de amigos. Naomi Campbell habrá venido decenas y decenas de veces. Aquí aprendió a nadar».

Dolce y Gabbana reconocen que una parte de ellos quedará en su villa. La amueblaron con su inconfundible estilo D&G. Las puertas de entrada tienen los nombres de sus tres primeros perros: Lola, Dalí y Rosa. Un lugar mágico y paradisíaco, al alcance de quien desee hacer una inversión de unos 6.5 millones de euros.