David DeMaría, en una imagen de su cuenta de Instagram
David DeMaría, en una imagen de su cuenta de Instagram

David DeMaría: «Fui buen futbolista hasta que la música se cruzó en mi camino»

El cantante cumplirá mañana 43 cumpleaños y lo celebrará siendo titular en un partido benéfico de famosos frente a policías

MADRIDActualizado:

Como a gran parte de los españoles en esta época, David Jiménez -conocido como David DeMaría-, hablaba esta semana por teléfono con este periódico desde la cama, aquejado de una gripe que le ha impedido durante varios días hacer vida normal. «Estoy con trancazo y fiebre, pero espero llegar bien el domingo», comenta a ABC nada más descolgar. Mañana cumplirá 43 años y lo celebrará jugando un partido de fútbol benéfico, donde un equipo formado por famosos -Rafa Muñoz, de Hombres G, Alonso Caparrós, el mago Jorge Blas o Carlos Sobera, entre otros- competirá contra un grupo de policías, en un torneo que tendrá lugar la tarde del domingo en el Polideportivo Europa de Leganés y cuyos ingresos irán destinados a la Fundación de Huérfanos de la Policía Nacional.

DeMaría tiene muchas posibilidades de marcar goles. «Fui bueno jugando al fútbol hasta que la música se cruzó en mi camino», cuenta. Desde que decidió ser cantautor, DeMaría lleva más de la mitad de su vida dedicado a componer y cantar. Por eso, el pasado fin de semana, comenzó una gira que le llevará por diferentes puntos del país para celebrar sus 20 años sobre los escenarios. «En 1996 a una discográfica se le ocurrió lo de llamarme David DeMaría, pero yo ya llevaba muchos años en un grupete del instituto con mi propio nombre», matiza.

Para mantener su carrera se ha dejado llevar por «la pasión, la inocencia y la ilusión». Un entusiasmo que sintió a los 12 años, cuando empezó a dar sus primeros acordes en una guitarra acústica. Desde entonces lo ha dado todo en los escenarios y fuera de ellos, potenciando su vena solidaria. También ha ayudado a jóvenes que buscan hacerse un hueco en la música. Por eso, además de haberle visto en las primeras ediciones de «Operación Triunfo» componiendo temas para concursantes, DeMaría asegura que le han ofrecido ser coach de «La Voz», pero prefiere mantener su carrera en primer lugar: «Cuando me necesiten estaré, pero ahora estoy centrado en otras cosas, como en la paternidad».

El 20 de diciembre de 2015, dio la bienvenida a su hijo Leandro, fruto de su matrimonio desde 2011 con Lola Escobedo, quien fue su representante hasta el año pasado, cuando decidieron poner fin a su relación. Fue un momento muy difícil para DeMaría, que coincidió con un año que tenía que ser de celebraciones y buenas energías. Se sintió muy solo: «Ocurrió en medio de un año en el que escribí mi primer libro de poemas, hice un disco en directo con colaboradores como Sergio Dalma, Vanesa Martín, Manuel Carrasco, Rosana... Empecé una gira en solitario y acababa de ser padre primerizo. He demostrado que tengo los pies en el suelo y he ‘‘reseteado’’ mi carrera».

Ahora que todo está en calma, considera que Lola y él son «unos padres ejemplares» para Leandro, quien sigue siendo «el centro de todo». De hecho, cuando puede se lleva al niño a un concierto. «¡Qué culpa tiene él de ser el hijo de un tío que se dedica a la música y que cuando está de gira se pasa el día en la carretera!», exclama. «Espero que lo vaya entendiendo bien», dice esperanzado. De momento, al crío ya le ha picado el gusanillo de la percusión: «Le gusta bastante la batería, tiene una en cada casa».