«Burning Man» 2017
«Burning Man» 2017 - REUTERS
Gente

«Burning Man», una gran contradicción

Este festival se ha convertido en la celebración más representativa para los tecno billonarios como Jeff Bezos o Elon Musk, dueños de Amazon y Tesla respectivamente

MadridActualizado:

Dejando atrás los «pop-tarts» y la carne seca que comían los asistentes al «Burning Man» en Black Rock City a finales de los noventa, a día de hoy, en este santuario a la libertad, la jet set de Silicón Valley ordena langosta fresca y ensalada de aguacate. Los billonarios aterrizan en aviones privados, construyen campamentos con aire acondicionado y contratan «sherpas» para que les sirvan durante la semana.

Este festival de arte, que se organiza desde 1986 el fin de semana previo al «Labor Day» (día del trabajo norteamericano), fue fundado por veinte hippies contra el consumismo que imperaba en la época. Desde entonces, este evento ha crecido exponencialmente hasta congregar a 70.000 almas convencidas de su «energía positiva». Según el principio de sus creadores, «Burning Man» anima al individuo a descubrir, ejercitar y confiar en sus propios recursos. Sin embargo, los viajeros que pueblan Black Rock City en el milenio, lo hacen con extravagantes disfraces diseñados por una estilista a quien previamente han pagado una cantidad ingente de dinero.

«Burning Man» 2017
«Burning Man» 2017 - REUTERS

En los noventa, el festival mantenía el sabor de la libertad, pero los «Burners», los ciudadanos de Burning City, sufrieron la gentrificación de los billonarios de Silicón Valley, los ejecutivos de Hollywood y la jet set internacional.

Arte y hedonismo se yuxtaponen en la construcción de las tiendas de campaña, una auténtica competición por conseguir la morada más «cool» del desierto. «Burning Man» se ha convertido en el paradigma de lo absurdo, un reflejo de una sociedad obsesionada con su propio ego, donde los coches-barco, las lecturas psicodélicas y el arte del sadomasoquismo están a la orden del día. «Las modelos se ponen máscaras de Kabuki y caminan desnudas todo el día», ha declarado un testigo a este diario.

El «radical ritual» donde «se quema» el comunismo
El «radical ritual» donde «se quema» el comunismo - REUTERS
«Burning Man» 2017
«Burning Man» 2017 - REUTERS

Burning Man es la celebración pagana preferida de los tecno billonarios como Jeff Bezos, dueño de Amazon, Larry Page y Sergey Brin, de Google, Elon Musk, de Tesla, o Bob Pittman, creador de «MTV». Junto a ellos muchos jettsetters sociales se convierten sorprendentemente en «Burners»: Stavros Niarchos y su hermana Eugenie, Alexandra von Furstenberg, Margherita Missoni, Bettina Santo Domingo, Lady Victoria Hervey, Francesca Versace, David de Rothschild, Tali Lennox, e incluso príncipes árabes.

«Burning Man» 2017
«Burning Man» 2017 - REUTERS
Actividades realizadas durante el festival
Actividades realizadas durante el festival - REUTERS

Para los tecno billonarios, Burning Men se ha convertido en su celebración más representativa. «Si no has estado en «Burning Man» no puedes entender el mundo de la tecnología», aseguró Elon Musk en el estreno de la serie de HBO «Silicón Valley». Bajo el lema «Radical Ritual», arderá este año al muñeco de madera, a su alrededor se destruirán las impresionantes estructuras, cuya finalidad es conmemorar el Golden Spike para quemar el espíritu consumista.