El presidente de EE.UU. George H. W. Bush y su esposa en enero de 1990, en Arabia Saudí
El presidente de EE.UU. George H. W. Bush y su esposa en enero de 1990, en Arabia Saudí - EFE

Barbara Bush, en sus memorias: «Nunca fui lo suficientemente valiente, ni para suicidarme»

Cuando se cumple un año de la muerte de la ex primera dama, se publica «La matriarca» un libro tan polémico como esclarecedor

Los ÁngelesActualizado:

Un año después de su muerte, el 17 abril del 2018, se publica «La matriarca: la concepción de una dinastía», una biografía de la ex primera dama, Barbara Bush (1925-2018), firmada por la escritora Susan Page tras horas y horas de entrevistas.

En el texto se desvela que Barbara murió sin considerarse republicana, a pesar de su condición de esposa y madre de dos presidentes republicanos ( George H. W. Bush, entre 1989 y 1993; y George W. Bush, de 2001 a 2009) y de ese rechazo al partido que alzó a su familia a las más altas cotas del poder político culpa a Donald Trump: reconoce la angustia que el actual presidente provocó a su familia durante las elecciones del 2016. En un extracto de la obra, adelantado en el periódico «USA Today», se dice que «con la llegada de Trump todo cambió. El partido que yo conocía había cambiado, no podía apoyarlo, porque no los reconocía».

El matrimonio Bush en una imagen tomada durante una de las convalecencias del expresidente,
El matrimonio Bush en una imagen tomada durante una de las convalecencias del expresidente,

Bárbara Bush jamás perdonó a Trump sus constantes ataques contra su hijo Jebdurante la campaña de 2016. Un «ataque al corazón», decía, aunque en realidad el político sufría de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

El día de las elecciones, no votó por Donald Trump ni por Hillary Clinton, sino que escribió el nombre de Jeb en su papeleta. «La matriarca» revela también el horror que sintió ante la victoria del actual inquilino de la Casa Blanca y para consolarse, guardaba en la mesilla de noche un reloj que le regaló un amigo y que tan sólo mostraba el tiempo restante del mandato de Trump.

De izq. a der., Rosalynn Carter, Barbara Bush, Betty Ford, Nancy Reagan yHillary Rodham Clinton
De izq. a der., Rosalynn Carter, Barbara Bush, Betty Ford, Nancy Reagan yHillary Rodham Clinton - AP

Dos semanas después del triunfo electoral de Trump, Barbara Bush escribió una carta a Melania dándole la bienvenida al «exclusivo club de las primeras damas». Y cuando se especuló sobre si la esposa del actual presidente se quedaría en Nueva York o se mudaría a Washington, mandó otra misiva a Trump diciéndole: «Lo que decida hacer solo le incumbe a ella»

Los años difíciles

En varios capítulos de las memorias de Barbara Bush se habla abiertamente de los episodios más oscuros de su vida. La que fuera primera dama de EE.UU. entre 1989 y 1993 admite que en la década de los 70 estuvo al borde del suicidio por una profunda depresión provocada por la infidelidad de su marido con una asistente. «A veces, paraba el coche a un lado de la carretera tratando de contener el impulso de estrellarme contra un árbol, conducir directamente hacia una pendiente o contra un coche en sentido contrario», relata. Un libro que se basa en horas y horas de entrevistas con la Ex Primera Dama. «Nunca fui lo suficientemente valiente, ni para suicidarme. Pero era lo que deseaba», confiesa Bush.

Según los rumores, el presidente George H.W. mantuvo una larga relación con su asistente personal, Jennifer Fitzgerald, quien se sumó a su equipo personal en 1974. Ella siguió siendo su guardiana mientras se desempeñaba como vicepresidente y durante dos mandatos bajo Ronald Reagan. En 1988, cuando Bush fue elegido presidente, trasladó a Fitzgerald a un puesto en el Departamento de Estado.

Esposa y madre de presidentes, Barbara Bush entre George H. W. y George W., en 2007
Esposa y madre de presidentes, Barbara Bush entre George H. W. y George W., en 2007 - EFE

Bush y Fitzgerald siempre negaron los rumores, aunque Bárbara confirmó a Susan Page que el romance existió. «No voy a admitir ninguna pregunta como esa. Es todo mentira», contestaba el presidente Bush cuando CNN le preguntó al respecto durante su campaña de reelección en 1992. Sin embargo, en un capítulo de su biografía Barbara no pensaba lo mismo. «En mi opinión, Jennifer realmente le hizo daño a George. Sus ojos se ponían vidriosos cuando mencionabas su nombre. Ella era precisamente lo que él quería. Él se habría ido al infierno con ella».

A tenor del exitazo de las memorias de Michelle Obama, «La matriarca» también podría subir muy alto en las listas de ventas.