GTRES

Arantxa Sánchez Vicario, de Roland Garros a «Sálvame»: las polémicas que han rodeado su vida

La extenista se encuentra inmersa en un proceso de divorcio con su todavía marido, Josep Santacana, a la que se suman sus problemas legales en Luxemburgo

MADRIDActualizado:

Arantxa Sánchez Vicario se sentará este sábado en «Sálvame Deluxe», la guinda a una semana en la que la extenista ha vuelto a ser noticia al trascender su divorcio de Josep Santacana, unido a sus problemas legales en Luxemburgo.

«Está muy dolida por lo que se ha publicado y porque sabe que hay filtraciones por la otra parte», ha asegurado la codirectora del programa televisivo. La entrevista se realizó esta semana en el despacho del abogado de Sánchez Vicario, en Florida, duró tres horas y, según «Sálvame Deluxe», la extenista no cobró por hablar con ellos, lo que convertiría a Sánchez Vicario en una de las pocas -sino la única- personas que se sientan a hablar de sus miserias y alegrías en el programa sin ver aumentar su cuenta corriente.

Podría parecer que Arantxa Sánchez Vicario no es un personaje que case con el programa de Telecinco, pero la historia de la deportista es del tipo favorito de «Sálvame»: niña milagro, traiciones familiares, fortunas dilapidadas, divorcios inesperados, reconciliaciones... De todo eso, y más, tiene la catalana en su biografía.

La tenista con su libro autobiográfico
La tenista con su libro autobiográfico - EFE

El año 2003 marcó un antes y un después en la vida de Arantxa. Entonces empezaba el primer capítulo de sus penurias, el de los problemas económicos. La deportista fue condenada a pagar a Hacienda 5,2 millones de multa por los años que fingió vivir en Andorra. A pesar de la fortuna labrada en sus años de carerra profesional, estimada en 45 millones de euros, Sánchez Vicario se encontró sus arcas vacías.

Tenía claro quiénes eran para ella los culpables de su ruina, pero se quedó callada varios años. Hasta 2012. Entonces, en la presentación de su libro «¡Vamos!», acus a sus padres y a uno de sus hermanos de malgastar su fortuna, y se querelló contra ellos y contra dos personas de «confianza» que gestionaban sus ingresos: el abogado Bonaventura Castellanos y el gestor Franciso de Paula. «Estoy en la ruina y quiero que me expliquen por qué tengo tantas deudas. Hacienda y Luxemburgo me reclaman cantidades que no puedo pagar», lamentó ante el juez.

De enemigos a único apoyo

Cuando en 2016, tras el fallecimiento de su padre, Arantxa acusaba a sus hermanos a las puertas del velatorio de haberla vetado, nada parecía indicar que la relación familiar volviera a ser cordial. Hasta que llegó el divorcio.

Arantxa Sánchez Vicario ha encontrado su mejor apoyo en su hermano Emilio, en cuya casa de Naples (Florida) se ha refugiado tras iniciar los tramites legales para separarse de Santacana. Tal y como ha podido saber ABC, la extenista y sus dos hijos, Arantxa y Leo, pasaron la Navidad en la casa de Emilio, a dos horas del hogar roto de los Santacana-Sánchez Vicario en Miami.

Sin duda, Emilio Sánchez Vicario y su familia serán la mejor red de seguridad para la deportista en el duro proceso judicial que tiene por delante, en el que tendrá que llegar a un acuerdo con su exmarido para compartir la custodia de sus dos hijos.

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana el día de su boda
Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana el día de su boda

Por el momento, se espera una renuncia a la pensión compensatoria prevista para los casos de divorcio recogida en sus acuerdos prenupciales. En ese mismo documento, los contrayentes se comprometían a «no difundir, directa o indirectamente, información alguna obtenida como consecuencia de su común relación». La presencia de Arantxa en «Sálvame Deluxe» podría ser el primer paso para romper esa cláusula.