Lapo Elkann
Lapo Elkann - AFP

Los Agnelli mueven los hilos para salvar a Lapo Elkann de una condena de cárcel

El más rebelde del imperio FIAT denunció un falso secuestro tras una noche de excesos

Corresponsal en RomaActualizado:

Es el último dandy italiano, eterno play boy con infinidad de noviazgos. Así es considerado por muchos Lapo Elkann, 39 años, protagonista de un nuevo escándalo, con droga sexo y alcohol en Nueva York. Pero esta vez los excesos del empresario descendiente de la dinastía Agnelli parecen superar todo lo imaginable, porque ha habido además un falso secuestro inventado por el propio Elkann, y el escándalo se ve rodeado de misterios. Lapo, presidente fundador de la firma Italia Independent -una sociedad de diseño y glamour, que comenzó cotizando en la Bolsa de Milán a 40 euros y hoy ronda los 3-, el personaje díscolo y extravagante de la familia Agnelli, es también el que resulta más humano. Hijo de Margarita Agnelli y del escritor y periodista Alain Elkann, es hermano de John Elkann, presidente de Fiat Chrysler Automobiles (FCA), y nieto del célebre «Avvocato», Gianni Agnelli, que fue presidente de la FIAT durante 36 años.

Lapo llegó a Nueva York el jueves, día 24, para la fiesta de Acción de Gracias. La policía neoyorquina lo arrestó el domingo, después de dos días de excesos a base de alcohol, cocaína y marihuana, en el apartamento de una transexual, a la que había contactado por Internet. Acabado el dinero, el heredero de los Agnelli se puso en contacto con la familia simulando un secuestro para pedir 10.000 dólares y saldar la compra de droga y la relación con la transexual. La familia avisó a la policía, temiendo que Lapo pudiera sufrir un chantaje que incluyera algún tipo de fotos o vídeo, como ya le sucedió en abril del 2014, cuando dos hermanos, Enrico y Giovanni Bellavista, lo encontraron desnudo por la calle en Milán y lo filmaron con el móvil, tratando de vender las imágenes por 350.000 euros.

Los agentes se llevaron a Lapo arrestado y horas después salía en libertad, pero con un documento de mucho peso: la orden de comparecer ante el Tribunal penal de Nueva York, con la acusación de «denuncia a la policía por falso secuestro». Se trata de un delito grave que prevé una pena de 2 a 10 años de cárcel. En Italia sorprende que la familia Agnelli, con un patrimonio entre los más importantes del mundo, conociendo las costumbres excéntricas de Lapo, superando a veces todo límite, no hubiera establecido una red de protección, con el seguimiento de agentes privados que se encargan de la seguridad de los miembros más importantes de la familia Agnelli. La misma sorpresa se produjo en 2005: Lapo fue salvado in extremis después de un festín de droga, sexo y alcohol en compañía de otra transexual -Patrizia era su nombre artístico-, teniendo que ser recuperado en grave estado en un hospital de Turín. Cierto misterio rodea el caso en esta ocasión, porque se hace difícil entender cómo podía viajar, teniendo en cuenta su historial, sin escolta y sin dinero.

Ahora la familia ha metido en el terreno a los mejores abogados americanos para evitar una dura condena. Lapo tiene nacionalidad americana -nació en Nueva York- y allí mantiene excelentes relaciones. Fue asistente personal del exsecretario de Estado, Henry Kissinger, íntimo amigo del «Avvocato» Agnelli. La policía no le retiró el pasaporte. Pero la familia y su potente equipo de abogados lo han convencido para que no abandone Estados Unidos. Se asegura que con toda probabilidad la defensa de Lapo argumentará que el empresario sufrió una momentánea incapacidad y falta de «entendimiento y voluntad» durante la llamada telefónica en la que simuló el secuestro.

Lapo cuenta en Nueva York con el afecto de algunos familiares, en particular su muy querida tía Diane von Furstenberg, estilista muy apreciada en Estados Unidos, viuda de Egon, uno de los tres hijos de Clara Agnelli, hermana del «Avvocato». Lapo ya pasó por un periodo de desintoxicación allí, tras el escándalo de Turín. En los últimos años ha hecho declaraciones asegurando que había abandonado su dependencia de las drogas. Especialmente llamativa fue una entrevista del 2013, concedida a la periodista Beatrice Borromeo, casada con Pierre Casiraghi y hermana de Lavinia, la esposa de John Elkann. «A los 13 años sufrí abusos físicos y sexuales en el colegio. Viví cosas dolorosas que me han creado grandes dificultades en la vida», declaró Lapo a Borromeo.