Cara Delevingne en la presentación de «Ciudades de Papel»
Cara Delevingne en la presentación de «Ciudades de Papel» - efe

De la pasarela al plató, las tops también pueden ser buenas actrices

Cara Delevingne sigue ahora los pasos de Charlize Theron, Diane Kruger, Halle Berry...

Actualizado:

Hace décadas que la relación entre el mundo del cine y la moda dejó de circunscribirse a los límites marcados por una alfombra roja. Entre posar y actuar existen muchas diferencias, pero parece que una vez subidas a las pasarelas se despierta en las modelos esa ansia de convertirse en alguien completamente diferente a golpe de claqueta.

La última en quitarse los tacones para ponerse a las órdenes de un director de cine es Cara Delevingne. La modelo británica nunca acabó de comulgar del todo con las reglas impuestas por su profesión. «Es horrible vivir en un mundo donde cada dos por tres recibo una llamada de alguien que me dice que he salido mucho de fiesta y que estoy demasiado gorda», declaró Cara en un encuentro con la prensa en Madrid hace una semanas. La top que ha hecho de sus cejas una seña de identidad llegó incluso a admitir que se sentía vacía como modelo.

Cuando uno alcanza lo más alto en su profesión, su ambición comienza a deshincharse y eso es precisamente lo que le ocurrió a Cara. Tras desfilar para las mejores marcas, todo le sabía a poco. Necesitaba un nuevo reto, una nueva disciplina que explorar y sobre todo un proyecto en el que supiera que no todo estaba ganado. La joven de 22 años comenzó a labrar su hueco en Hollywood con pequeños papeles en «Anna Karenina» y «Pan» hasta llegar a las superproducciones. Hoy se estrena «Ciudades de papel», basada en la novela homónima de John Green, mientras el año que viene se une al universo superhéroe con «Suicide Squad».

En la ruta emprendida por Cara ya figuran las huellas de otras muchas modelos a las que hoy ya sólo reconocemos como actrices.

Halle Berry, ganadora de un Oscar por «Monster’s Ball», también fue modelo antes que estrella de Hollywood. De hecho, quedó segunda en el concurso Miss USA de 1986. Hoy, puede presumir de haber sido chica Bond en «Muere otro día» y de haberse metido en la piel de épicos personajes del cine como Catwoman o Tormenta.

Aunque ya estaba curtida en el cine, Diane Kruger se consagró con «Malditos Bastardos», de Quentin Tarantino, y la serie de televisión «The Bridge». Muy pocos sabían que fue una top de éxito en los 90. En aquella época saltó a las portadas de las revistas de moda y consiguió desfilar para las firmas más prestigiosas. No obstante, fueron sus trabajos para la casa Armani los que le reportaron mayor fama.

Charlize Theron (tal vez la chica Martini más aplaudida) no guarda buen recuerdo de su faceta como modelo e incluso lo considera una lacra. «En Hollywood no revelabas nunca que habías trabajado como modelo. Personalmente nunca me gustó el trabajo». Pero eso ya es pasado y hoy tiene un Oscar por «Monster» y varios taquillazos en su filmografía («Hancock», «Blancanieves y la leyenda del cazador»).

La francesa Laetitia Casta ha conseguido compaginar una fructífera carrera de modelo con una de actriz. Desde que fuera descubierta a los 15 años por el fotógrafo Frederic Cresseaux, no ha parado de cosechar éxitos en ambos campos: una nominación a los premios César, una Orden de las Artes y las Letras y varios catálogos como ángel de Victoria’s Secret.

La ucraniana Milla Jovovich, por su parte, es otro ejemplo de éxito que ha sabido moverse de un campo a otro sin ver sacrificado ninguno de los dos. No hay duda de que las modelos han conquistado Hollywood.