Nacho Marín, ayer, durante la presentación de la nueva programación del Fernán Gómez
Nacho Marín, ayer, durante la presentación de la nueva programación del Fernán Gómez - Guillermo Navarro

La música gana espacio al teatro en el «nuevo» Fernán Gómez

El Centro Cultural de la Villa presentó ayer la programación para su próxima temporada

MadridActualizado:

Con precisión científica, en una pretendida «declaración de intenciones», Nacho Marín presentó ayer ante la alcaldesa Manuela Carmena su propuesta para la nueva programación del Centro Cultural de la Villa, que empezará el próximo mes de septiembre. El director artístico del teatro Fernán Gómez desgranó su fórmula para buscar el «equilibrio» entre las actuaciones teatrales y musicales en un momento de «plena transición» en el que, incluso, se ha rediseñado su logotipo. Ambas tendrán el mismo peso con un 47,5% en la programación –más el 5% de la danza–, aunque no tanto en los espacios que ocuparán. La sala Guirau, la más grande, subirá a su escenario solo dos montajes teatrales y estará copada durante meses por los festivales musicales.

El espacio municipal calienta ya motores, durante este mes y el que viene, con dos propuestas que «hablan entre ellas» según Marín. Por un lado, «Las bicicletas son para el verano» que cerrará su gira en Madrid, en el mismo escenario donde se estrenó –la sala Guirau– con motivo de su 40 aniversario. Por otro, la obra «La familia No», de Gon Ramos, en la sala Jardiel Poncela. La nueva temporada arrancará oficialmente en septiembre con dos estrenos absolutos: «Proyecto Edipo» –en la Guirau– y «Otelo a juicio» –en la Jardiel Poncela–.

El primer montaje, del dramaturgo Gabriel Olivares, estará en cartel del 13 de septiembre al 7 de octubre para hacer una «relectura de los clásicos». La obra –la tercera de la compañía TeatroLab Madrid en este espacio– está inspirada en «Edipo Rey» de Sófocles y desarrolla una «fábula distópica y futurista de una España sin corridas de toros». Teatro no exento de reivindicaciones que llevará hasta el escenario, del 12 de septiembre al 14 de octubre, también un alegato contra la violencia de género con «Otelo a juicio» en la que el director Ramón Paso hace una versión libre del texto de Shakespeare.

«Alguien voló sobre el nido del cuco», otro clásico –en este caso contemporáneo y muy ligado al cine– irá a la Guirau de la mano de Jaroslaw Bielski. Inspirada en el texto de Ken Kesey, estará del 11 de octubre al 4 de noviembre, y según Marín iniciará una «línea» en esta nueva etapa que tendrá al cine como «punto de partida».

La pequeña sala Jardiel Poncela acogerá «Vientos que nos barrerán», de Cristina Redondo, del 18 de octubre al 4 de noviembre. Esta obra se compaginará, entre el 9 y el 25 de noviembre, con «Cuzco» de Víctor Sánchez. «Tom en la granja», de Michael Marc Bouchard estará del 29 de noviembre al 16 de diciembre.

Festivales de música en la sala Guirau

Durante el otoño y el invierno, el escenario principal acogerá el Festival de Jazz Madrid –9 de noviembre al 1 de diciembre–, así como la XXIV edición del Festival Grandes del Gospel de Madrid –del 5 al 16 de diciembre–. En Navidad el Festival de Títeres estará en las tres salas del teatro como única temática. A partir de enero, celebrará el regreso de festivales consagrados como Flamenco Madrid o el Nu-Cabaret, y estrenará otros como el de Música Antigua de Madrid –renacimiento y barroco–, el American Music Madrid –country, folk y blues– o el de Músicas del Mundo.

Habrá encuentros con el público todos los jueves tras las obras. En ellas, el público asistente podrá debatir con los actores y las compañías sobre el montaje que hayan visto. Asimismo, todos los viernes se llevarán a cabo talleres y clases magistrales en la sala polivalente. En la parte expositiva se mostrará «El pintor de canciones», una retrospectiva sobre la cultura como «herramienta de oposición pacífica al franquismo» entre 1948 y 1978.