La Policía Científica junto al cadáver de Richi y su vehículo
La Policía Científica junto al cadáver de Richi y su vehículo - GUILLERMO NAVARRO

La noche sangrienta de los Miami: palizas, tiroteos, clubes nocturnos y tráfico de droga

Pasaron a ser la principal mafia de Madrid a convertirse en «una marca» del crimen usada para ganar poder

MADRIDActualizado:

Solo pronunciar su nombre en la noche madrileña bastaba como sentencia. Los Miami eran, desde los años 90, sinónimo de palizas, extorsiones, salvajes porteros y locales nocturnos donde se hacía y deshacía con impunidad y droga. Sobre todo, mucha droga. Su líder natural, hasta 2009, era Juan Carlos Peña Enano, quien fue detenido cuando bajaba de Navacerrada, en un control policial. Se hizo famoso cinco años antes, cuando, en el distrito de Chamartín, paró su Porsche y le descerrajaron tres tiros desde el vehículo que tenía a su lado, mientras esperaba a que cambiara a verde el semáforo. Se salvó de milagro.

Apodado el Cojo, fue entonces cuando más se le puso bajo la lupa policial, hasta su arresto en la sierra madrileña. Desde entonces, solo se ha sabido que quedó en libertad y que, en 2015 fue arrestado de nuevo. Esta vez, por tener más de 5.500 plantas de marihuana (junto a otras cinco personas) en una finca de Palencia.

El nombre de los Miami, sin embargo, volvió a resurgir con fuerza a raíz de la operación Colapso-Edén, en el otoño de 2011. Su entonces mayor capo era Álvaro López Tardón, siempre acompañado de su hermano Artemio. El primero cumple prisión por blanqueo de capitales en Florida pero está cada vez más cerca de volver a una cárcel española. La Audiencia Nacional le reclama para ser juzgado por traer 7,5 toneladas de cocaína y defraudar 8,2 millones de euros al fisco, según la acusación.

Un dato para hacerse una ida del poder de estos dos hermanos: en su chalé de Conde Orgaz, una de las urbanizaciones más exclusivas de Madrid, la Policía Nacional encontró nada menos que 25 millones de euros en efectivo, envasados al vacío y enterrados. La UDEF cree que manejaron de 120 a 140 millones en el lustro comprendido entre 2006 y 2010. Álvaro ha sido sentenciado en EE.UU. a 150 años de cárcel, la mayor pena por blanqueo de la historia.

La fama de los Miami fue tal, que, pese a su desaparición como organización criminal, hay mafias que siguen utilizando su nombre como una «marca» del crimen. Es una manera de darse importancia y señalar un poder que aún no ha sido reeditado en el crimen organizado español.