Alberto Cañizares, Héctor Gomilla y Eva Setién, en la Plaza Mayor; a la derecha, los retratos de época
Alberto Cañizares, Héctor Gomilla y Eva Setién, en la Plaza Mayor; a la derecha, los retratos de época - MAYA BALANYÀ

Los «fotógrafos minuteros» de la Plaza Mayor: una reivindicación de «época»

Los artistas que usan cámaras de principios del siglo XX piden una ordenanza que proteja su actividad; el PSOE lleva hoy al Pleno del distrito Centro una iniciativa para que el Consistorio les otorgue una licencia específica

MADRIDActualizado:

Con una barra de una cortina, unos tablones de madera, varios elementos reciclados de un telescopio, un objetivo de una ampliadora y el talento de sus manos, Alberto Cañizares, Héctor Gomilla y Eva Setién fabricaron sus propias máquinas fotográficas. Ellos son tres de los seis «minuteros» que nadan a contracorriente en el Madrid turístico de los«selfies», Instagram y las cámaras digitales.

El retrato de época que hacen los «minuteros»
El retrato de época que hacen los «minuteros» - ARGENTUM

Dejaron atrás la incertidumbre del desempleo para echarse a las calles y recuperar un oficio de principios del siglo XX. Un movimiento que nació como una alternativa a los retratos de estudio, sólo accesibles para las familias adineradas. La fotografía «minutera» encontró su sitio en plazas, paseos y verbenas populares. Y ahora reclama su espacio como actividad pública reconocida, que cuente con todos los permisos necesarios.

«Tenemos problemas porque se considera que lo que hacemos es ocupación de la vía pública y, si ponemos precio a las fotos que hacemos, nuestro trabajo se convierte en venta ambulante, por lo que la Policía Municipal nos puede multar. También nos exponemos a que nos desalojen», explica a ABC la fotógrafa y licenciada en Periodismo Eva Setién, que lleva cuatro años ejerciendo como «minutera». Incluso, en alguna ocasión han llegado a ser denunciados por particulares de la zona del centro que consideran que su labor podría suponer una competencia desleal para sus negocios.

«Lo único que queremos es no tener que ponernos a temblar cada vez que aparezca alguien con uniforme»

Con su aparatosa caja y sorteando las condiciones climáticas adversas para su trabajo -la lluvia, la falta de luz, el viento, el calor...-, recorren la Plaza Mayor, el Museo del Prado, El Retiro, El Rastro y otros iconos de la capital. Este artilugio permite realizar «in situ» una fotografía negativa y su positiva en blanco y negro y entregarla al cliente en menos de 10 minutos.

«La fotografía minutera sirvió para retratar a personas que de otra manera no hubiesen tenido la oportunidad de tener una imagen de toda la familia», explica Gomilla a este diario mientras coloca el atuendo de época a un turista, frente a la estatua de Felipe III, en la Plaza Mayor. «Gracias al desarrollo digital, nuestro trabajo adquiere más valor. Nuestro oficio, más allá de hacer retratos antiguos, tiene una función didáctica: enseñamos a la gente cómo funciona una cámara oscura por dentro», defiende Cañizares, apoyado sobre una bici que también elaboró con materiales reutilizados.

Otro de los retratos «vintage»
Otro de los retratos «vintage» - ARGENTUM

Su objetivo es constituirse como asociación, para sumar fuerzas con otros compañeros que trabajan en su misma situación. En total, hay 30 «fotógrafos minuteros» en España. «Sabemos que en Santillana del Mar y en Alicante, por ejemplo, ya les han otorgado licencias puntales de actividad, que las van renovando por meses. Así que en Madrid esperamos que se pueda hacer lo mismo», indica Setién.

La edil del PSOE Mar Espinar llevará hoy al pleno del distrito de Centro la «necesidad de protección de los fotógrafos minuteros» con una iniciativa que propone la creación «un documento tipo que permita y garantice su actividad en el distrito». Lo único que quieren, dicen, es no tener que ponerse «a temblar cada vez que aparezca un alguien con uniforme».