De izquierda a derecha, Edificio España, Manzana de Canalejas y Convento de las Damas Apostólicas
De izquierda a derecha, Edificio España, Manzana de Canalejas y Convento de las Damas Apostólicas

La defensa del patrimonio cultural, ariete del Gobierno regional contra Carmena

La Comunidad abrió varios expedientes al ayuntamiento por estos desencuentros

MADRID Actualizado: Guardar
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La protección o el olvido del patrimonio cultural madrileño ha sido la razón –o la excusa– esgrimida en muchas ocasiones para justificar choques políticos entre el Gobierno regional y el del Ayuntamiento de Madrid. Las competencias otorgan en este caso a la Comunidad el papel de guardián del bien común que la ha llevado, en media docena de casos, a abrirle expediente al gobierno de Carmena o a enmendarle la plana. Aunque, en ocasiones, ha sido al revés.

Quién se ha ocupado mejor de proteger nuestro patrimonio cultural es un asunto muy interpretable. Lo cierto es que los madrileños han asistido a innumerables encontronazos entre ambas instituciones a cuenta de este asunto.

Ha habido ocasiones en que desde la Dirección General de Patrimonio Cultural se han paralizado obras del Ayuntamiento de Madrid por considerar que no se estaban cumpliendo adecuadamente los controles y seguimientos arqueológicos. Es lo ocurrido hace sólo unos días en la Plaza de España.

En otros casos, la pelea ha venido derivada de la necesidad (o no) de dotar de protección a un inmueble, como ocurrió con las viviendas que fotografió Robert Capa en la Guerra Civil española en la calle de Peironcely, con la que fuera vivienda del poeta Vicente Aleixandre en la calle de Velintonia; o con el Edificio España, que vio rebajado su nivel de protección en enero de 2015 tras aprobar la Comunidad una modificación puntual del Plan General de Urbanismo en este sentido, pero que el gabinete de Carmena quiso recuperar el nivel de protección estructural más tarde.

Ha habido casos donde la deficiente protección se reparte por igual entre ambas administraciones, como ocurrió en el derribo parcial del edificio del Convento de las Damas Apostólicas: estaba en una especie de limbo legal sin protección cuando comenzaron a tirarlo, con todos los papeles en regla, y fue un tuit escrito en las redes sociales por la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio el que alertó a la Dirección General de Patrimonio, que detuvo la piqueta.

El proyecto de construcción de viviendas sobre las antiguas cocheras de Metro en Cuatro Caminos también ha enfrentado a los Gobiernos regional y municipal.

La penúltima de estas peleas a cara de perro llevó a la Comunidad a abrirle diligencias al Ayuntamiento de Madrid por levantar un huerto urbano «sin autorización pertinente» sobre un «yacimiento arqueológico documentado», situado en el entorno protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) de Los Carabancheles.

Edificios, recintos, obras o hasta una placa han sido motivos de pelea

Los desencuentros se han reproducido a lo largo de la legislatura por múltiples causas. Incluso la instalación de una placa en la fachada de un edificio de la Puerta del Sol, en recuerdo del movimiento 15-M, dio lugar a un airado debate sobre si era necesario, o no, contar con un permiso regional para que el Ayuntamiento pudiera colocarla.

Eso sí, ambas instituciones han estado igual de apáticas a la hora de proteger la casa de Vicente Aleixandre, el premio Nobel de Literatura, que languidece en la calle de Velintonia sin que las numerosas gestiones de la Asociación de Amigos del poeta y la de vecinos El Organillo hayan arrancado más que una vaga promesa de instar al Gobierno a que le de alguna protección.

No es nada nuevo: el patrimonio cultural fue causa de peleas continuas entre el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón y la presidenta Esperanza Aguirre, pese a que eran del mismo partido. Gallardón, cuando ocupaba el despacho de la Real Casa de Correos, declaró BIC el paseo del Prado;cuando llegó a la alcaldía descubrió que había pusto en manos de Aguirre el arma definitiva para que le frenara su proyecto estrella. Ella también le paró las obras de remodelación de la calle de Serrano tras hallar restos arqueológicos al hacer el aparcamiento.

La placa de la discordia por el 15-M

El Ayuntamiento de Madrid anunció en diciembre de 2018 su intención de instalar una placa conmemorativa del 15-M en la Puerta el Sol. «Dormíamos, despertamos», dice su texto. Pero el Gobierno regional salió al paso asegurando que les hacía falta tener su permiso para instalarlo, porque la Puerta del Sol y todas sus fachadas están catalogadas como Bién de Interés Cultural y, además, cuentan con especial protección al encontrarse dentro del perímetro de la antigua cerca de Felipe II. «La salvaguarda del patrimonio tiene que regir la actuación de las administraciones y la Comunidad de Madrid va a hacer todo lo que esté en su mano para salvaguardar su patrimonio», dijo entonces el Ejecutivo autonómico.

La bronca duró varios días:el Gobierno municipal insistía en que nunca le había hecho falta autorización alguna de forma previa. No se pidieron tampoco, recordaban, para otras placas instaladas en Sol, como las dediadas a Jorge Luis Borges, Amador Cuesta y el Café de la Montaña. «Tendrá que pasar por la comisión de Patrimonio», respondieron, impertérritos, desde el Gobierno regional. Finalmente, la placa se instaló.

Paralicación de las obras de la Plaza de España

No tener control y seguimiento arqueológico y paleontológico ha sido la causa esgrimida por el Gobierno regional en funciones para paralizar las obras que el Ayuntamiento llevaba a cabo en la plaza de España para su reforma integral, uno de los proyectos estrella del mandato de Manuela Carmena. La orden se dio el miércoles, justo 24 horas después de que se hubieran iniciado movimientos de tierra en el aparcamiento de la plaza, y una vez que técnicos de la Dirección General de Patrimonio se personaron en el lugar y comprobaron los trabajos en marcha.

El Gobierno regional abrió diligencias al municipal por este asunto, para determinar posibles responsabilidades. La plaza de España, recuerdan, está incluida en la Zona Arqueológica del Recinto Histórico de laVilla e Madrid, que fue declarada BIC en 1993.

En el Ayuntamiento se hacían cruces por esta decisión: no entendían lo ocurrido cuando, aseguraban, la Comunidad les había aprobado el Plan Arqueológico del proyecto y se le había remitido ya la hoja informativa de la campaña arqueológica.

No era el primer choque en ese punto de la ciudad: esta reforma integral había sido ya causa de otro expediente por parte de la Comunidad, que se opuso al derribo del muro de los Jardines de Sabatini, paralelo a la Cuesta de San Vicente. Y también pusieron pegas a la idea de prolongar el túnel en la calle de Bailén, por temor a que se causaran daños en el patrimonio arqueológico del subsuelo madrileño en esa zona.

La propia protección del Edificio España fue objeto de polémica: primero la Comunidad aprobó reducirlo, según recogía una modificacón del Plan de Urbanismo del Ayuntamiento de Ana Botella. Carmena la amplió después.

Damas Apostólicas: un derribo parado por un tuit

El convento de las Damas Apostólicas (1928) comenzó a derribarse en junio de 2017, ante la estupefacción de los vecinos. Un tuit de la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio alertó a la Comunidad de Madrid de la operación y ésta frenó a la piqueta a mitad de la demolición. Después se comprobó que la propiedad actuaba dentro de la ley, puesto que el Ayuntamiento no había incluido el edificio en su catálogo de protección, y la demolición se llevaba a cabo autorizada por una declaración responsable.

Como convento anterior a 1936, estaba protegido por la Ley de Patrimonio de la Comunidad, que contempla la misma protección de un Bién de Interés Patrimonial. El caso llegó incluso a la Fiscalía de Medio Ambiente, que investigó el derribo parcial del inmueble. Dos años después, el proyecto está parado, y falta por aclarar si también el jardín que rodea el edificio central debe ser objeto de protección.

Cocheras de Metro en Cuatro Caminos

El plan de una cooperativa para construir viviendas y un parque sobre las antiguas cocheras de Metro de Cuatro Caminos ha dado lugar a una larguísima guerra entre Comunidad y Ayuntamiento, que implica también a los vecinos, varias entidades culturales y los jueces, ante los que ha acabado el tema. La Comunidad no considera que merezca declararse BIC la zona, que según algunos tendría como «padre» al arquitecto Antonio Palacios. El Ayuntamiento ha ido dando pasos adelante y atrás para su autorización.

Canalejas: una operación que cambiará el centro

El proyecto de construir en la manzana de Canalejas un hotel de lujo con apartamentos y un centro comercial de alto nivel comenzó a gestarse en 2013. Las obras comenzaron más tarde, y se enfrentaron incluso a una orden de paralización por parte de un juez en 2015. El Gobierno regional apoyó desde el principio la operación; hasta modificó, en 2013, la declaración inicial como BIC de uno de los edificios afectados, reduciendo la protección. Más tarde, Carmena, ya alcaldesa, acordó con los promotores modificaciones del proyecto, que ahora está a punto de acabarse.